Actualizado 04/11/2006 1:53:34 +00:00 CET

Brasil.- Los pilotos del jet que chocó contra un avión de pasajeros en el Amazonas permanecen en un 'limbo legal'

RIO DE JANEIRO, 4 Nov. (EP/AP) -

Los dos pilotos estadounidenses involucrados en el peor desastre aéreo en la historia de Brasil permanecen como prisioneros desde el accidente y están estancados en una "montaña rusa emocional", informó el anoche su abogado, Robert Torricela.

Mientras tanto, los norteamericanos están confinados en la habitación de su hotel que se encuentra a escasos metros de la playa de Copacabana.

Los dos hombres se enfrentan posibles cargos penales por el accidente y permanecen en el extraño 'limbo' emocional reservado para los pocos afortunados en sobrevivir una colisión aérea y vivir para contarlo.

"No es que hablen mucho. Joseph Lepore, de 42 años, y Jan Paladino, de 34, han intentado evitar hablar sobre sus sentimientos con respecto a la colisión", dijo el abogado.

El accidente mató a las 154 personas a bordo del vuelo 1907 de Aerolíneas Gol cuando el Boeing 737 se estrelló al caer en la selva del Amazonas. Pese a los daños al ala y a la cola del pequeño jet, los pilotos estadounidenses lograron aterrizar y salvaron a los siete pasajeros que iban a bordo.

"La única vez que hubo alguna insinuación emocional fue cuando uno de los pilotos dijo '¿Por qué Dios escogió a siete y no a 154?', dijo el abogado, Robert Torricela, quien lleva dentro de la suite del hotel junto a sus defendidos desde hace más de un mes.

Lepore y Paladino, empleados de 'ExcelAire Service Inc.' de Ronkonkoma, Nueva York, volaban el avión privado Embraer Legacy 600, una aeronave nueva, de vuelta a esa ciudad estadounidense el 29 de septiembre cuando éste chocó con el jet de pasajeros con destino al sur.

Mientras en Brasil se especulaba en un principio sobre errores de los pilotos estadounidenses, el diario brasileño 'La Fohla de Sao Paulo' informó esta semana que se tiene el registro de que los controladores aéreos los pusieron en curso de colisión.

Ahora la investigación penal se ha estancado, dejando a los pilotos en un limbo legal. La Fuerza Aérea Brasileña, citando tratados internacionales, no ha entregado las transcripciones de los comunicados de la torre de control a la policía federal.

Tampoco ha dejado que investigadores penales entrevisten a los 10 controladores de tráfico aéreo que trabajaron aquel día, cada uno de los cuales está en este momento suspendido aunque con la opción de recibir terapia psicológica si así lo desean.

Los pilotos estadounidenses han intentado cooperar, e inicialmente no impugnaron la confiscación de sus pasaportes, una medida que su abogado brasileño dice es ilegal. Ahora están considerando tomar acciones legales para recuperar sus pasaportes y dejar Brasil, informó Torricela.

"Estos tipos estuvieron cerca de la muerte y ahora están confinados en un país extranjero sin que medie una razón legal o de hechos que sea válida", añadió.