Publicado 14/06/2020 14:43CET

Brasil.- Sebastião Salgado alerta de que el coronavirus favorece la extinción de indígenas de la Amazonía

Fotografía de Sebastião Salgado: Mujeres de la aldea Zo’é de To-wari Ypy utilizan la fruta roja de la bija (Bixa orellana) para colorear sus cuerpos. Pará, Brasil. Marzo y abril de 2009.
Fotografía de Sebastião Salgado: Mujeres de la aldea Zo’é de To-wari Ypy utilizan la fruta roja de la bija (Bixa orellana) para colorear sus cuerpos. Pará, Brasil. Marzo y abril de 2009. - SEBASTIÃO SALGADO/AMAZONAS IMAGES

En 2021 presentará la exposición 'Amazônia' y espera que llegue a España

BARCELONA, 14 Jun. (EUROPA PRESS) -

El fotógrafo brasileño Sebastião Salgado ha alertado este domingo de que el coronavirus y la política del Gobierno de su país favorecen la extinción de indígenas de la Amazonía, porque "no tienen anticuerpos, no tienen protección contra las enfermedades que vienen de fuera".

Lo ha dicho en una entrevista de Rac1 recogida por Europa Press, ya que el programa 'Via Lliure' se ha dedicado este domingo a la reactivación de la cultura tras el confinamiento por el coronavirus, y emitiendo desde el Caixaforum de Barcelona.

Salgado ha lamentado que la pandemia llega a las tribus más aisladas de la Amazonía, mientras el Gobierno de su país --que ha definido como fascista-- ha protegido "sólo el lucro, sólo el capital", resistiéndose a la cuarentena.

Brasil suma más del 60% de la Amazonía y concentra muchas comunidades indígenas, más de 100 de la cuales están en aislamiento total y corren el riesgo de ser afectadas por el coronavirus: "Esto puede llevar a una extinción de la población indígena".

Considera que sería un genocidio --ha dicho-- porque el Gobierno "intenta abrir el territorio indígena, destruir el ecosistema amazónico, incentivando las inversiones, la entrada de garimpeiros, de gente que explota la materia, de sectas religiosas", lo que ha definido como un infierno para estas comunidades.

Por eso ha impulsado con su mujer un manifiesto global, con firmas que incluyen a muchas personalidades internacionales y que en Brasil ha provocado "un gran debate".

SIETE AÑOS EN LA ZONA

Además ha estado siete años trabajando en la Amazonía, dedicando meses a las comunidades que iba visitando: en 2021 empezará a exponer esas imágenes por todo el mundo.

Espera presentarlas también en España, y ha recordado que su exposición 'Génesis' ya ha estado en sedes de Caixaforum de España (ahora forma parte del programa itinerante al aire libre 'Arte en la calle' de la Fundación La Caixa, y este verano se completa con comentarios de audio de Salgado; próximamente llegará a A Coruña).

Las próximas exposiciones de Salgado por el mundo se titularán 'Amazônia', con la grafía de su país porque la exposición será "un gran trabajo de la Amazonía brasileña", no de las partes que corresponde a otros ocho países americanos.

Lo ha definido como "un gran cuerpo de trabajo" tras esos siete años de trabajo, y la exposición incluirá música y testimonios de indígenas, con la intención de motivar debate.

Líderes indígenas participarán en presentaciones de esta próxima exposición por el mundo, porque "es el momento justo" para difundir un mensaje en favor de esta tierra.

"Brasil todavía no ha llegado a su punto máximo de efecto del coronavirus" y es casi el segundo país del mundo en número de muertos por Covid-19 y con muchas posibilidades de ser el primero.

SALGADO EN PARÍS

Ha explicado que trabajó con mucha vitalidad en sus siete años en la Amazonía, pero que con 76 años se siente viejo para repetir algo así: ve llegado "el momento de desacelerar un poco, de trabajar de otra forma".

Salgado, instalado fundamentalmente en París desde que se exilió en 1969 por la dictadura brasileña, ha pasado el confinamiento en su casa y yendo al estudio una vez a la semana, "trabajando mucho" para acabar la edición de las imágenes de 'Amazônia' y volcado en su apoyo a esta zona.

Sobre la influencia de su niñez en su obra, ha evocado que creció en la gran hacienda ganadera de su padre, con largos desplazamientos para transportar el ganado que le hicieron mirar la naturaleza, cuando su país era casi totalmente rural: "Hoy, cuando miro todo lo que he hecho, si voy atrás, tiene una explicación por qué llegué hasta aquí".

Hizo sus primeras imágenes con 26 años, se transformó en fotógrafo a los 29 (en 1973), y cree que hoy hay millones de personas haciendo fotos en móviles pero no haciendo fotografía.

Cree que para eso hace falta asimilar personalmente una historia, un pasado, una ideología y otros elementos que influyen en un universo visual, para volcarlo en una fracción de segundo: "La fotografía es un espejo de la sociedad".