Actualizado 17/02/2006 15:50:50 +00:00 CET

Brasil.- Varios gobiernos fomentan el etanol como una alternativa a los combustibles derivados del petróleo

Expertos aseguran que los inconvenientes del etanol son "tan pocos" y "fácilmente solucionables" que no harían inviable el combustible

MADRID, 17 Feb. (EUROPA PRESS) -

La sustitución de los derivados del petróleo por otras fuentes de energía más limpias es una de las prioridades de varios gobiernos como los de Brasil y Estados Unidos que están desarrollando diferentes políticas y acciones para fomentar las ventas de los denominados coches flexibles, que pueden consumir gasolina o etanol --alcohol obtenido de la caña de azúcar-- o una mezcla de ambas.

Estos vehículos servirán para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de los vehículos tradicionales.

Según informa el boletín Comfia de Comisiones Obreras, Brasil fue el país pionero en la utilización a gran escala de este combustible de origen vegetal para el suministro de sus vehículos con motor a combustión, con el fin de reducir la dependencia de petróleo del país. De esta forma, en 1980 cerca del 96% de los vehículos vendidos en Brasil utilizaban etanol como combustible.

Tras un pronunciado descenso de las ventas de este tipo de vehículos a finales de los años 80, los automóviles alimentados con etanol volvieron a aumentar sus ventas en 2004, gracias a la creación de los denominados motores flexibles o de biocombustibles, que funcionan con una mezcla de alcohol y gasolina o sólo con alcohol o gasolina.

El principal problema con el que se encuentra la industria automovilística sostenible brasileña es que "la demanda avanza más rápido que la oferta", ya que el sector del etanol vivió una "pequeña crisis" recientemente por el incremento de los precios.

La instalación de este tipo de biocarburante en Brasil se produjo por la recesión del petróleo de 1973. Ante esta situación, el Gobierno decidió fomentar la creación y difusión de otro tipo de combustibles alternativos, para que sustituyesen a la gasolina y que acabasen con la dependencia de los combustibles derivados del petróleo.

Por este motivo nació el programa estatal Proálcool, destinado a la investigación y el desarrollo de nuevos combustibles. Gracias a este plan, las ventas de estos vehículos menos contaminantes aumentaron hasta alcanzar el 96% de las ventas, lo que provocó "un serio problema de abastecimiento por el exceso de demanda".

Además, esta reducción de las ventas vino acompañada del descenso de los precios del petróleo, lo que fomentó que los brasileños volvieran a comprar vehículos con motores de gasolina, dejando en un 10% las ventas de de automóviles de etanol en Brasil en 2003.

Sin embargo, durante 2004 se produjo un nuevo auge de este tipo de vehículos, conocidos como Flex, que pueden utilizar tanto etanol, como gasolina o una mezcla de ambos. De este modo, el pasado mes de diciembre las ventas alcanzaron el 73% del total, gracias al bajo precio de este tipo de alcohol.

ETANOL COMO ALTERNATIVA REAL

El profesor de la Facultad de Ingeniería Agrícola de la Universidad Estadual de Campinas (UNICAMP), Luis Barbosa, señaló que la utilización del etanol como combustible para los vehículos "es una realidad". Asimismo, añadió que en la actualidad en Brasil "hay coches biocombustibles o que andan con un 25% de alcohol y un 75% de gasolina".

Barbosa comunicó que la compañía Petrobrás --la mayor empresa brasileña que actúa en el sector del petróleo-- tiene la intención de construir un alcoholducto, para el transporte del etanol, entre el estado de Goiás (centro-oeste) y Sao Paulo (sudeste).

Para Barbosa, la participación del Gobierno en la promoción y regulación del mercado del etanol "es fundamental, ante el riesgo de que se produzcan problemas de desabastecimiento", que podría ocurrir, ya que el alcohol y el azúcar provienen de la caña de azúcar y que "si el precio del azúcar es mayor, el productor no se lo piensa dos veces y deja de fabricar alcohol", apuntó.

De este modo, aseguró que el Gobierno "debe cuidar los intereses de los consumidores", tanto si son de azúcar o de alcohol, además de confirmar si existe la reglamentación adecuada, así como existencias necesarias y de cuales son los medios disponibles para mantener los precios del etanol.

EXPANSIÓN EN EL EXTRANJERO

A parte del desarrollo del etanol en Brasil, otros países se han mostrado interesados en la utilización de este producto, como una fuente importante de combustible. Uno de estos países ha sido Estados Unidos, con motivo de los recientes discursos de su presidente sobre la dependencia energética y la necesidad de búsqueda de energías alternativas.

En la actualidad, en Estados Unidos están circulando el mismo número de vehículos impulsados con etanol que en Brasil, pero con la problemática de que en este país únicamente existen 600 estaciones de servicio que suministren etanol, de las más de 180.000 que están distribuidas por todo el país. Esta situación provoca que estos vehículos tengan que consumir una mezcla de gasolina y etanol del 90% y 10% respectivamente.

Por su parte, la profesora de la Pontificia Universidad Católica de Sao Paulo, Aparecida de Angelo, explicó que el uso de este alcohol "tiene una serie de ventajas respecto a otros tipos de combustible".

La primera de ellas es que el precio es entre el 40% y el 50% menor que el de la gasolina.

Además, incidió en que a pesar de que los motores de alcohol tienen un consumo mayor por kilómetro recorrido, al comercializarse con un precio 30% más barato que la gasolina, su utilización sigue siendo rentable. El coste operacional "sigue siendo más bajo, puesto que contamina menos y se produce a partir de la caña de azúcar, que es una fuente renovable", afirmó.

En este sentido, indicó que además de con la caña de azúcar, el etanol se puede obtener "de otros muchos vegetales", por lo que, motivado por el aumento del precio del barril de petróleo, "el alcohol está volviendo a ser una producto atrayente", apuntó De Angelo.

Por otro lado, el profesor de la Universidad de Ribeiro Preto (UNAERP), Reinaldo Pisan, comunicó que el dióxido de carbono que el alcohol emite al ser quemado "es reabsorbido cuando la planta de caña de azúcar crezca". Así, el etanol "tiene un impacto beneficioso respecto a los gases de efecto invernadero", ya que si se añade el alcohol a la gasolina "se reduce la emisión de monóxido de carbono y de material en partículas", concluyó.

Por otro lado, Barbosa destacó que este nuevo combustible sostenible "tiene algunas desventajas", como el gran consumo de energía eléctrica que necesita para su producción o la generación de residuos contaminantes que produce. "Los inconvenientes son tan pocos y tan fácilmente solucionables que no tienen la capacidad de hacer inviable el combustible", concluyó.