Casi 2.000 fosas clandestinas son halladas en México en una década

Forensic workers bury an unclaimed body in a mass grave at San Rafael cemetery i
REUTERS / JOSE LUIS GONZALEZ
 
Actualizado 14/11/2018 9:02:09 CET

   CIUDAD DE MÉXICO, 13 Nov. (Notimérica) -

   Casi 2.000 entierros ilegales se produjeron en México entre 2006 y 2016, según apunta la investigación periodística de la plataforma 'A dónde van los desaparecidos'. La cifra exacta asciende a 1.978 personas desaparecidas y sepultadas en fosas clandestinas en 24 Estados del país.

   Estos números superan con creces los oficiales reconocidos por el Gobierno. Se habría documentado una fosa cada dos días en uno de cada siete municipios mexicanos, un reflejo más de la violencia que asoló al país durante esta década. Las instituciones han sido contrariadas repetidamente por organismos como la Comisión Nacional de Derechos Humanos, que acusa a los gobiernos de no implicarse en la solución de este problema.

   La investigación apunta a los Estados donde se acumulan un mayor número de fosas. Sobre todo destacan Veracruz, donde la policía ya está siendo investigada y detenida, y Tamaulipas, cuyos principales problemas son el narcotráfico y la corrupción de las Fuerzas Armadas. Estos dos Estados forman el conocido como "pentágono del dolor" junto con Sinaloa, Ciudad Juárez y Acapulco.

"ROPA ENCONTRADA EN UNA CASA DE SEGURIDAD EN CIUDA

   Otro de los datos apuntados por el informe es el proceso que llevan a cabo los criminales. "La mayoría de los 350 cuerpos extraídos en 2011 en Durango (una de las entidades con más víctimas) estaban enterrados en zonas urbanas: algunos en el mero centro, otros en casas, refaccionarias, talleres, obras negras, en terrenos baldíos, en plena avenida o, incluso, junto a Bachilleres", señala la publicación.

   Por ello las autoras de la investigación piden un protocolo oficial que pueda aplicarse en todo el país. Debido a que muchas autoridades no han querido colaborar y niegan la existencia de fosas: "Aunque ocho Estados nos han dicho que no tienen fosas también vemos que hay zonas de silencio. Hay muchos lugares donde no se pueden entrar y siguen siendo hoy lugares de crímenes. Intentamos hacer un recorrido por estos lugares y desistimos porque era muy peligroso", declaraba una de las periodistas al frente de la publicación, Marcela Turati.