Actualizado 06/09/2015 14:42 CET

Centenares de salvadoreños piden la creación de una comisión contra la corrupción

SAN SALVADOR, 6 Sep. (Reuters/EP) -

Centenares de salvadoreños han salido a las calles inspirados en los sucesos de Guatemala pidiendo la creación de una comisión que investigue los casos de corrupción que han salpicado la nación centroamericana.

Medio millar de personas han pedido en la capital la creación de un ente similar a la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), organismo impulsado por Naciones Unidas, pero en El Salvador.

Las investigaciones realizadas de forma conjunta por el CICIG y el Ministerio Público han llevado a prisión preventiva a la que fuese vicepresidenta Roxana Baldetti y a la renuncia esta semana del presidente, Otto Pérez Molina.

Uno de los organizadores de la protesta, José Portillo, ha explicado que la movilización tiene como objetivo "parar la ola de violencia" y la "instalación de una oficina que investigue la corrupción".

Los manifestantes han vestido camisetas blancas con lemas como 'Paz' y 'No más corruptos', además de portar banderas de El Salvador y llevar pancartas de 'Si Guate (Guatemala) pudo, El Salvador también'. Otros criticaban la enorme violencia que azota al país.

El Gobierno liderado por el presidente, Salvador Sánchez Cerén, ha rechazado en varias ocasiones solicitar a la ONU la creación de esta comisión, argumentando que las instituciones del país son lo suficientemente sólidas y transparentes.

FLORES, EN ARRESTO DOMICILIARIO

Pese a las afirmaciones de su mandatario, el país se ha visto sacudido por un escándalo de corrupción supuestamente liderado por el expresidente Francisco Flores, que en la actualidad se encuentra bajo arresto domiciliario.

Las investigaciones sostienen que Flores habría desviado hasta 10 millones de dólares a sus cuentas bancarias procedentes de un donativo de Taiwán destinado a las víctimas de los dos terremotos que sacudieron al país en enero y febrero de 2001.

OLA DE VIOLENCIA

Por otro lado, El Salvador atraviesa una grave ola de violencia, con numerosos homicidios atribuidos a las violentas pandillas que se disputan el control sobre las extorsiones y la venta de narcóticos, en una situación que mantiene atemorizada a la población.

La cifra de homicidios en El Salvador se ha incrementado en un 67,3 por ciento en los primeros ocho meses del año, respecto al mismo periodo del año anterior y ha marcado un récord en agosto con 4.246 muertes, de acuerdo a cifras oficiales.