Actualizado 09/08/2011 23:39 CET

La marcha de unos 100.000 estudiantes en Santiago termina con disturbios entre encapuchados y policías

SANTIAGO, 9 Ago. (EUROPA PRESS) -

La marcha convocada para este martes por estudiantes y profesores chilenos culminó con incidentes protagonizados por unos 200 encapuchados que se enfrentaron con los carabineros cuando intentaban llegar a la conocida avenida Alameda, de Santiago, mientras unas 100.000 personas recorrían las calles para exigir al Gobierno de Sebastián Piñera una reforma educativa.

Las manifestaciones iniciaron a las 10.30 horas (16.30 horas en la España peninsular) frente a la Universidad de Santiago de Chile (Usach) hasta llegar finalmente a los alrededores del parque Almagro.

En esta oportunidad, la Confederación de Estudiantes de Chile (CONFECH) y el Colegio de Profesores contaron con el apoyo de importantes gremios como la Federación de Trabajadores del Cobre. Según cifras de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH) y algunos medios locales, unas 100.000 personas participaron, aunque los Carabineros cifran en 50.000 los asistentes.

Los manifestantes gritaban consignas, mostraban pancartas y hasta hicieron bailes improvisados en su afán por exigir a Piñera la tan anhelada reforma que garantice una educación pública de calidad desprendida de cualquier interés privado. El carácter pacífico se mantuvo en todo momento hasta su llegada al parque Almagro.

"Yo creo que es un momento bastante complejo, yo creo que nadie quiere perder el año. Hoy día creo que el gobierno es el responsable de poder zanjar este conflicto", dijo Camilo Ballesteros, presidente de la Federación de Estudiantes Universidad de Santiago de Chile (FEUSACH), en declaraciones a CNN.

Esta es la cuarta marcha multitudinaria que se realiza en menos de tres meses y, al igual que las anteriores, acabó con incidentes que habrían dejado al menos cuatro heridos a causa de los gases lacrimógenos. Los responsables de los disturbios fueron un grupo de encapuchados se enfrentaron con la policía en los alrededores de la avenida Alameda. Santiago se convirtió una vez más en el escenario de una batalla campal.

La televisión chilena mostró imágenes de desconocidos incendiando un coche en Paseo Bulnes. Los medios locales informaron además de que estos mismos grupos habrían atacado un edificio residencial en Nataniel Cox, mientras los estudiantes y profesores finalizaban la gran marcha.

El ministro chileno del Interior, Rodrigo Hinzpeter, ha asegurado que la marcha culminó tal y como lo habían previsto y pidió a las asociaciones de estudiantes y profesores asumir su responsabilidad sobre estos nuevos hechos de violencia.

"Lamentablemente se ha producido el resultado que pensamos que se iba a producir, a pesar de todos las medidas que se tomaron", ha expresado en una conferencia desde el palacio de La Moneda, sede del Ejecutivo chileno.

"Pedimos que asumieran un acto de responsabilidad para que la marcha que había tenido gran cantidad de convocantes anteriormente pudiera trabajar en la formación de los proyectos de ley, a pesar de esto, los resultados de la marcha demostraron que no tienen el control de las marchas y que carabineros tiene que resguardar la seguridad de otros ciudadanos", ha denunciado.

Hinzpeter ha recordado que "los estudiantes no son los únicos que tienen derechos, el resto de los chilenos también los tienen", al condenar los incidentes que empañaron la marcha fue autorizada a última hora del lunes, después de que el pasado jueves hechos similares dejaran 874 detenidos cuando los estudiantes y profesores trataron de realizar dos manifestaciones que no tenían los permisos correspondientes.

"De lo que se trata es de cómo mejoramos la calidad de la educación y creo que cuando uno llega a un punto que ya dieron a conocer las demandas, cuando hay un Congreso que tiene las puertas abiertas, creo que ha llegado el momento de que reflexionen, de hasta qué punto las marchas son buenas y están convocando a marchas que no controlan", ha enfatizado el ministro.

Los organizadores de las protestas repudiaron los disturbios protagonizados por encapuchados y se deslindaron de lo ocurrido en la capital chilena. "Rechazamos todos los actos de violencia que se han suscitado después de la marcha pacífica y exitosa que hemos tenido en la jornada de hoy", dijo la presidenta de la FECH, Camila Vallejo, en su cuenta de Twitter.