Publicado 27/11/2020 15:30CET

Chile.- Monseñor Aós, futuro cardenal español: "Esto no es un privilegio; al revés, aumenta la carga de responsabilidad"

El arzobispo de Santiago de Chile, el español Celestino Aós, será creado cardenal por el Papa el próximo 28 de noviembre
El arzobispo de Santiago de Chile, el español Celestino Aós, será creado cardenal por el Papa el próximo 28 de noviembre - IGLESIA DE SANTIAGO - Archivo

ROMA, 27 Nov. (EUROPA PRESS) -

El arzobispo de Santiago de Chile, el español Celestino Aós, que será creado cardenal por el Papa este 28 de noviembre, ha asegurado que no se esperaba ser nombrado cardenal y he reconocido que incluso llegó a pensar que era "una broma". Además, ha explicado que no le da importancia a la birreta cardenalicia y que lo que realmente le preocupa es "la mochila que llevo en la espalda llena de responsabilidades".

"Haber sido nombrado para formar parte del colegio cardenalicio no aligera el trabajo y no es un privilegio, al revés, aumenta la carga de responsabilidad", ha manifestado en una entrevista con Europa Press. Monseñor Aós concibe su nombramiento como "un apoyo al camino que está haciendo en estos momentos la Iglesia de Chile" después de un periodo negro marcado por la crisis de los abusos sexuales que acabó con la dimisión en bloque de toda la Conferencia Episcopal del país andino.

"Después de la sorpresa, sentí mucha alegría. No tanto por mí, sino por lo que supone para la Iglesia chilena. Es indudable que este gesto del Papa es un estímulo y un apoyo al camino que está haciendo en estos momentos la Iglesia de Chile. Lo veo con gran alegría y responsabilidad", ha afirmado.

Además, ha querido restarse importancia al asegurar que no sabe por qué lo ha elegido el Papa y que a su juicio hay muchos en la Iglesia que "tienen más méritos que yo". "Asumo con gran humildad el nombramiento y con alegría y el deseo de responder de la mejor manera en actitud de servicio hacia la Iglesia y al Papa".

Este capuchino, oriundo de Navarra, ha destacado que la Iglesia de Chile está en estos momentos "mirándose" a sí misma. "Indudablemente mira a sus errores, mira a sus deficiencias, sus dolores grandes que no solo han sido estos horrores de los abusos sexuales, que nunca debieron existir y que no queremos que nunca se repitan", ha destacado.

En marzo del año pasado, tras la renuncia del cardenal Ricardo Ezzati como arzobispo de Santiago, que fue acusado de encubrir las denuncias de abuso en contra del sacerdote católico chileno Fernando Karadima, el Papa francisco lo nombró Administrador Apostólico.

El futuro cardenal español, que es psicólogo y tiene una inmensa experiencia en justicia eclesiástica, ha invitado a cambiar la Iglesia desde dentro sin criticarla: "La Iglesia es nuestra madre, con sus dificultades, con sus problemas y con sus heridas, hay que amarla. No se trata de amar a una Iglesia perfecta o que está en el aire, en teoría, sino de amar a esta iglesia de la que formamos parte y en la que el Señor nos ha puesto". De este modo, ha hecho referencia a una frase de San Francisco de Asís, orden a la que pertenece: "Hacer en la propia vida aquello que se espera que hagan los demás".

Por otro lado, tras reconocer que la diócesis de Chile fue duramente puesta a prueba por los casos de abuso sexual, ha invitado a no centrarse solo en "lo feo". "Seríamos mal agradecidos y necios si viéramos solo lo feo", ha afirmado. Y ha asegurado: "Somos también una Iglesia que descubre la belleza del Señor a través de la iniciativa de sacerdotes, religiosos, diáconos y laicos que en este momento de pandemia se han movilizado de forma hermosa con acciones solidarias para dar atención a los ancianos y a los enfermos".

Asimismo, ha declarado que la emergencia sanitaria ha sido "un desafío" y ha puesto ejemplos claros: "Nuestros capellanes tuvieron que abandonar los hospitales porque prácticamente todos eran mayores y eran personas de riesgo que podían contagiarse y para sustituirlos se creó un grupo de sacerdotes más jóvenes que voluntariamente se prepararon con todos los sistemas y dispositivos de protección para atender también a los enfermos de coronavirus".

Finalmente ha alabado la labor de la comunidad eclesial chilena en tiempos de pandemia que ha arriesgado "su salud y su vida" para servir a los más vulnerables. Para él, estos gestos concretos son "la belleza de la Iglesia". Y ha agregado: "No somos personas extraterrestres, es la fuerza del Espíritu Santo, la que da la fuerza de Jesús a las personas para llevar la fuera del amor".