Actualizado 09/01/2006 18:10:20 +00:00 CET

Chile.- Nuevas protestas contra el proyecto de la minera canadiense Barrick para mover glaciares en 'Pascua Lama'

Los expertos alertan de la 'locura' que supone el traslado y los nefastos efectos en la contaminación de las aguas de todo un Valle

SANTIAGO, 9 Ene. (EUROPA PRESS) -

Varias decenas de personas protestaron este fin de semana frente a la Embajada de Canadá en Santiago de Chile contra el proyecto de extracción de oro de la compañía minera canadiense Barrick Gold conocido como 'Pascua Lama', que incluye el traslado de tres importantes glaciares ubicados en la zona con el fin de explotar un yacimiento de oro y plata en la Cordillera de Los Andes.

Según recoge la prensa local, los manifestantes instalaron frente a la delegación diplomática un muñeco flotante con la leyenda 'Detengan Pascua Lama', al considerar que éste es un proyecto que destruirá la principal fuente de agua del valle del Huasco, a unos 600 kilómetros al norte de Santiago.

El proyecto, que se ubicaría en la frontera chileno-argentina, tendría una vida útil de unos 20 años, y reservas de oro calculadas en unas 17,6 millones de onzas, (unas 500 toneladas) pero implicaría el corte y traslado de los glaciares 'Toro I', 'Toro II' y 'Esperanza' que alimentan el sistema hídrico del Valle de Huasco.

Por su parte, el director ejecutivo de la organización de defensa del mar Oceana en Chile, Marcel Claude, señaló a la prensa que el objetivo de esta acción era "manifestar a las autoridades canadienses nuestra molestia por este proyecto de inversión privado proveniente de su país".

Según Claude, 'Pascua Lama' aportará a Canadá ganancias por valor de 10.000 millones de dólares (8.200 millones de euros) "dejando a cambio en Chile sólo la destrucción de una importante zona agrícola". En su opinión, de concretarse el proyecto la imagen de los inversores canadienses se verá "gravemente deteriorada".

En este sentido, el experto de Oceana recordó que desde 1997 existe un acuerdo de Cooperación Ambiental entre Chile y Canadá, cuyo objetivo principal es la protección del Medio Ambiente en ambos territorios, una situación que "claramente no se cumple en 'Pascua Lama'", cuyo impacto ambiental está siendo actualmente evaluado por las autoridades chilenas.

Claude señaló a la prensa que la protesta de este fin de semana, que terminó sin incidentes, es la primera de varias que realizarán durante el verano austral junto con el Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA), grupos universitarios y otras organizaciones.

El polémico proyecto implica una inversión de 1.400 millones de dólares (1.160 millones de euros) y la empresa ha señalado que para la exploración del yacimiento en la cordillera de Los Andes se contratarán a partir de este nuevo año alrededor de 5.500 trabajadores, mientras que para su funcionamiento, previsto a partir de 2009, se requerirán 1.600 empleados.

RETICENCIAS Y DUDAS

Desde hace meses comunidades locales, asociaciones de agricultores y ONG ecologistas chilenas como el Comité de Defensa del Valle del Huasco muestran sus reticencias ante este proyecto al considerar que no existen garantías en cuanto a si se verá afectada o no el agua del Valle, si ésta se mantendrá limpia, o si es viable realmente trasladar los glaciares.

"Estamos convencidos de que éste es un nefasto proyecto, que afecta a nuestra fuente de vida, el agua, debido a la contaminación que se producirá con la extracción del oro en el río El Estrecho", explicaba el pasado mes de julio el presidente de los Agricultores del Valle de San Felix, Francisco Bou. "No nos gusta que nos digan que somos contrarios a la minería, porque no es verdad, lo que no queremos es que se apruebe una actividad económica que es incompatible con el turismo y la agricultura, que es de lo que vivimos", aseguró.

La intención de Barrick es extraer oro, plata y cobre en la cordillera de la III Región y desde hace meses empleados de su filial chilena, Minera Nevada, están realizando un 'puerta a puerta' para hablar sobre "la millonaria inversión" y los "miles de puestos de trabajo" que creará. La otra cara de este proyecto, apuntan los ecologistas, son "los perniciosos efectos que tendrá sobre la comunidad y el Medio Ambiente".

El río Huasco es el medio de regadío de extensas plantaciones de uvas de exportación, paltas y olivos, además de cítricos y frutas tropicales, como guayabas y maracuyás. "Este es el único valle sin intervención minera, además de tener una potencialidad única para el cultivo orgánico que se realiza desde tiempos inmemoriales", apuntaba un vecino de El Tránsito, Nataniel Vivanco.

Mientras Barrick ultima su Estudio de Viabilidad de Gestion de Glaciares, desde la compañía aseguran que "nunca se habló de trasladar estos glaciares, sino de reubicar el hielo intervenido", para lo que cuentan con expertos y "tecnología de vanguardia".

"El volumen total de hielo presente en la cuenca del Huasco es de 500 millones de metros cúbicos y lo que nosotros extraeremos directamente serán 400.000, o sea, menos de 0,25% del total", recalca el responsable de comunicación de la compañía en Chile y Argentina, Rodrigo Rivas. "Nuestra empresa está asesorada desde 2002 por Jeff Schmok, especialista mundial en glaciología aplicada", destaca.

Según explicó en su día el doctor en Glaciología de Universidad de Ohio, Cedomir Marangunic, "para que no haya deterioro del ecosistema y del balance hídrico hay que realizar una serie importante de estudios, y proyecciones que aquí se han omitido". Tras revisar los datos de Barrick, su conclusión es tajante: "Serán intervenidas las cabeceras de los glaciares, que son las zonas de alimentación, por lo que probablemente el resto va a desaparecer igual".

Pero lo que más preocupa a la comunidad es el riesgo de contaminación de las aguas. Esta puede producirse de manera directa, por los miles de millones de toneladas de estériles que serán depositados en el nacimiento del río El Estrecho y que contendrán grandes cantidades de arsénico, sulfatos y de metales como aluminio, manganeso, cobre y zinc; y de manera indirecta, en caso de ocurrirle algún accidente a los 84 camiones que circularán a diario por un camino de más de cien curvas, transportando sustancias peligrosas.

En cuanto a lo primero, la empresa dice que construirá canales artificiales para alterar el curso del río y así evitar que sus aguas entren en contacto con los contaminantes. Respecto de lo segundo, Rivas asegura que ya se comprometieron a no transportar cianuro y que el cálculo de 84 vehículos, que aparece en el Estudio de Impacto Ambiental, "se hizo considerando el peor de los escenarios, pero nunca va a ser así".