Actualizado 29/08/2015 19:19 CET

Cinco países latinoamericanos siguen sin apoyar una regulación en el control de armas

   MÉXICO DF, 29 Ago. (Notimérica) -

   La Primera Conferencia de los Estados que forman parte del Tratado de Comercio de Armas (TCA) que se desarrolló en Cancún, concluyócon resultados positivos, pues se tomaron decisiones que permitirán establecer una nueva regulación en la venta de armas en el mundo.

   Esta semana se desarrolló en Cancún la primera gran prueba de fuego para el Tratado sobre el comercio de Armas, una primera conferencia en la que participaron delegaciones de un centenar de países, incluyendo los 15 estados latinoamericanos firmantes.

   El embajador de México ante Naciones Unidas en Ginebra, Jorge Lomónaco, añadió que uno de los principales objetivos de la reunión se alcanzó al adoptarse las 14 decisiones que se propusieron desde el principio.

   "Se trata de resultados por encima de la expectativa, decisiones algunas muy complicadas que se tomaron", en general "los colegas tenían pocas esperanzas de que se lograra pero adoptamos no solo las difíciles, no solo las fundamentales, sino absolutamente todas y por consenso", subrayó el embajador según recogió Notimex.

   Sostuvo que el Tratado de Comercio de Armas tiene ya su base de operación, de implementación, que Cancún es el lugar de nacimiento del régimen que establece el tratado y que a partir de ahora podrá funcionar porque se traslada la letra a la realidad.

   Puntualizó que todavía hay muchos retos, pues la implementación del tratado es compleja, toma tiempo, por cuestiones como traspasar la Secretaría provisional, que en este caso correspondió a México por ser sede de la reunión, así como establecer las oficinas del organismo en Ginebra, Suiza.

   Al evento, que tuvo una duración de cuatro días, asistieron representantes de 121 países y contó con la participación de figuras internacionales como el ex presidente de Costa Rica y Premio Nobel de la Paz, Oscar Arias y el representante de las Naciones Unidas para Asuntos de Desarme, Kim Won-Soo.

   El tratado es un protocolo multilateral para regular el comercio internacional de armas convencionales, fue aprobado por la Asamblea General de la ONU en 2013 y entró en vigor el 24 de diciembre del año pasado. Hasta el momento cuenta con 72 estados parte y 130 lo han firmado.

   PAÍSES QUE NO APOYAN EL TRATADO EN LATINOAMÉRICA

   Sin embargo, cinco de los 15 países latinoamericanos no forman parte del Tratado de Comercio de Armas (TCA): Cuba, Venezuela, Nicaragua, Ecuador y Bolivia. Estos cinco países optaron por quedarse fuera del TCA en abril de 2013, cuando fue aprobado y celebrado por la comunidad internacional como un logro importante de la diplomacia.

   Dicho acuerdo regula la importación y exportación de armamento convencional, siendo el primer tratado que "establece una relación entre las reglas del comercio y la normativa internacional de derechos humanos", dijo el miembro de Amnistía Internacional, Alberto Estévez, encargado de hacer vabildeo entre los gobiernos durante la negociación del acuerdo.

   Sin embargo, estos cinco países latinoamericanos mostraron su desconformidad con el Tratado basándose en un texto con términos coincidente. Cuba señaló que el acuerdo contenía múltiples ambigüedades y vacíos legales al no mencionar a los actores no estatales, como grupos subersivos. Este punto fue apoyado por Nicaragua, asegurando que en la década de 1980, su país fue víctima de la acción de actores no armados estatales que les costó decenas de miles de vidas.

   Venezuela, por su parte, argumentó que el texto podría ser manipulado políticamente, cuestionando además que el Tratado no abordaba el tema de la sobreproducción de armas por parte de los principales exportadores.

   Bolivia criticó la omisión en el texto de la necesidad de impedir la venta de armas a los países implicados en la invasión o en la ocupación de otros estados. De la misma forma, Ecuador argumentó que el texto favorecía los intereses de los exportadores.

   Los principales exportadores de armas son Alemania, España, Italia y Reino Unido y se encuentran entre los 72 firmantes de este tratado.

   Una de las responsables de Amnistía Internacional para el diálogo con los países latinoamericanos durante la negociación en 2013, Irma Pérez Gil, asegura a 'BBC Mundo' que estos cinco países decían que no querían estar sometidos a las decisiones de los exportadores. "Estaban temerosos de no poder importar armas para sus policías y ejércitos, pero eso no va a suceder porque el TCA establece que el comercio legítimo de armas para la seguridad de los estados es viable y necesario".

   Por esta razón, Pérez Gil asocia este rechazo a una cuestión más ideológica que "una postura basada en razonamientos con datos y abierta a modificarse, como ocurrió con otros países con los cuales se acercaron posturas a través de un diálogo franco", añade.