Actualizado 23/03/2006 13:22 CET

Colombia.- Comunidades colombianas protestan por la deforestación producida en una zona "de alto valor ecológico"

BOGOTA, 23 Mar. (EUROPA PRESS) -

Las comunidades de Autodeterminación, Vida y Dignidad de la localidad colombiana de Cacarica (Cavida), situada en el oeste de Colombia protestaron recientemente ante la Procuraduría General por la deforestación producida "en una zona de alto valor ecológico".

Tras estas denuncias fueron destituidos tres funcionarios públicos por conceder permisos ilegales de tala a la compañía Maderas del Darién y por "legalizar" la madera cortada por la empresa.

Según informan medios locales, la decisión fue tomada por el Tribunal Superior de Cundinamarca (centro) y por el Tribunal Constitucional, mediante la que se ordenó la supervisión de las concesiones realizadas a Maderas del Darién para la explotación de la zona.

Así, ambas cortes establecieron que se había producido "un conflicto de intereses" entre las comunidades locales que se opusieron a la explotación de la zona "indiscriminada e irracional".

Sin embargo, a pesar de estas resoluciones "el Ministerio de Interior resolvió el conflicto a favor de los que están arrasando una de las zonas más ricas biodiversidad del mundo", afirmaron desde Cavida.

Resaltaron que en la región de Cacarica "no sólo la madera es codiciada", sino que las empresas también se disputan los terrenos para el cultivo del plátano, así como para la construcción de la carretera Panamericana y del sistema eléctrico de la zona.

Además, se quejaron de que los esfuerzos realizados por las comunidades locales tampoco fueron suficientes para evitar la explotación del Bajo Atrato (oeste), donde fueron expropiados terrenos de los residentes de dicha zona.

En este sentido, afirmaron que Maderas del Darién "sigue actuando con la certeza de no ser sancionada", puesto que cuenta con el apoyo de grandes compañías como Pizano "cuyo presidente es delegado de los empresarios de Colombia que participó en los debates que terminaron con la aprobación de un Ley Forestal que les favorece ampliamente", comunicaron.

Al mismo tiempo, informaron de que la empresa cuenta con el sello Forest Stewardship Council (FSC). La totalidad de la madera extraída en la zona de Cacarica es comercializada por Pizano, de la que el 75% acaba siendo exportada a Estados Unidos.

APOYO DE ONG ESPAÑOLAS

Por otro lado, Greenpeace España y otras dieciséis ONG respaldaron la protesta realizada por las comunidades colombianas afectadas por la explotación de madera en la zona, por lo que solicitaron a la compañía certificadora, Smartwood, que retire el sello FSC a Pizano "por los graves daños causados a la vida natural del Cacarica y a sus procesos comunitarios".

La ONG ecologista participó el pasado mes de septiembre como observador de la visita de Smartwood a Colombia, tras la que se publicó un informe en el que se recogía que después de lo observado por la empresa certificadora "no existían pruebas que comprometieran el certificado de Pizano, puesto que los hechos a los que se refiere la queja, son anteriores al 2001, año en que se otorgó el sello a la empresa".

Según Greenpeace, esta resolución pone de manifiesto el desconocimiento de "las denuncias actuales" realizadas por diversas organizaciones de Bajo Atrato, generadas por la explotación llevada a cabo antes de 2001.

Las quejas del grupo ecologista obtuvieron su fruto, ya que consiguieron que Smartwood emprendiera el pasado 17 de marzo una nueva visita para comprobar el estado de la zona y verificar si son fundadas las quejas de las comunidades, de la que se desprenderán los resultados en unos días.