Publicado 07/01/2021 18:10CET

Colombia.- Más de 30.000 personas tuvieron que abandonar sus hogares en Colombia en 2020 por el aumento de la violencia

Protestas en Bogotá contra la reciente ola de violencia que sacude en los últimos dos meses a Colombia.
Protestas en Bogotá contra la reciente ola de violencia que sacude en los últimos dos meses a Colombia. - DANIEL GARZON HERAZO / ZUMA PRESS / CONTACTOPHOTO

MADRID, 7 Ene. (EUROPA PRESS) -

La Defensoría del Pueblo de Colombia ha informado este jueves de que a lo largo de 2020 más de 28.500 personas se vieron obligadas a abandonar sus hogares debido al incremento de la violencia en el país.

Tal y como ha indicado en un informe, la entidad ha señalado que se han constatado 90 eventos de desplazamientos masivos en todo el país, fundamentalmente a causa de enfrentamientos entre grupos armados, intimidaciones y asesinatos de líderes sociales.

"Para la Defensoría del Pueblo es preocupante lo que pasó en los departamentos de Nariño, Chocó, Antioquia, Norte de Santander y Córdoba. Hay una crisis recurrente por el desplazamiento forzado y las víctimas no cuentan con garantías para el restablecimiento de sus derechos", ha aseverado el jefe de la entidad, Carlos Camargo, en declaraciones al diario 'El Espectador'.

Solo el departamento de Nariño concentra casi el 50 por ciento de este tipo de desplazamientos, con un total de 43 desplazamientos masivos que habrían afectado a unas 14.000 personas. Le siguen Chocó, con 21 movilizaciones de más de 9.200 habitantes, y la región de Baudó y Pacífico.

El Bajo Cauca antioqueño y los municipios del sur de Córdoba (San José de Uré y Puerto Libertador) suman doce eventos de este tipo dado que casi 3.000 personas tuvieron que abandonar sus casas en estas zonas.

La Defensoría destaca que 71 de los 90 eventos de desplazamiento masivos ocurrieron en territorios colectivos étnicos, o sea, que el 85 por ciento de las personas que se movilizaron pertenecen a poblaciones afro e indígenas.

Por otra parte, ha alertado de que la situación ha empeorado considerablemente debido al impacto de la pandemia. "A la crisis humanitaria se sumó el impacto de la COVID-19 y las demoras en la atención a las víctimas, restricciones de los grupos armados ilegales en los territorios y el riesgo de propagación del virus en las comunidades, especialmente por los confinamientos en sitios hacinados y por la falta de acceso a servicios de salud", recoge el texto.