Actualizado 06/06/2013 01:18 CET

La mujer colombiana asesinada por el 'maestro shaolín' tenía 2 hijos

Amigas víctima maestro shaolín claman justicia
EUROPAPRESS

BILBAO, 5 Jun. (EUROPA PRESS) -

Jenny Sofía Rebollo, natural de la ciudad de Montería, capital del Departamento de Córdoba (Colombia), que ha sido asesinada y descuartizada en Bilbao supuestamente por Juan Carlos Aguilar, tenía dos hijos de padres españoles. El hijo mayor vive en Colombia y el pequeño en la localidad vizcaína de Galdakao (España) con su padre, Iñigo, que estaba separado de Jenny, según han informado a Europa Press amigos de la víctima.

Candelaria, que regenta un bar frecuentado por Rebollo, ha asegurado que la víctima vivía con su hermano en la zona de Zabalburu, donde precisamente también residía Maureen Ada Otuya, la nigeriana que ha fallecido este miércoles tras sufrir una brutal paliza supuestamente en manos del presunto 'maestro shaolín', Juan Carlos Aguilar, que también habría matado y descuartizado a Rebollo.

Ambas, según fuentes de la investigación, ejercían la prostitución, aunque en el caso de la colombiana, sus amigos niegan que esto fuera cierto, ya que siempre se había dedicado a la peluquería y estética, aunque todos han reconocido que, en los últimos meses, pasaba por una "mala racha".

Candelaria la ha descrito como "una chica guapísima, muy elegante, muy maja, que se dedicó siempre a trabajar en una peluquería". "Últimamente estaba muy decaída y muy desmejorada, no sé si por los problemas que había tenido con su esposo. Nunca la conocimos en ningún club, sino trabajando y viviendo con su pareja", ha afirmado.

Según su relato, tras su separación, Jenny, que vivía en Galdakao, se había establecido en Bilbao en un piso junto a otra mujer. Posteriormente, se fue con el hermano, quien la semana pasada, "el día 29 ó 30", apareció en el bar preguntando por su paradero "porque estaba desaparecida".

En declaraciones a la emisora colombiana Radio Caracol, Laura Bedoya, una conocida de Jenny Sofía Rebollo, ha afirmado que conocía a la víctima porque se dedicaba al mundo de la peluquería y la estética y trabajó con ella hace cinco años. Ésta se ha enterado este mismo miércoles de que la víctima de Aguilar era Jenny porque sabían desde este martes que la fallecida a manos del supuesto 'maestro shaolín' era de nacionalidad colombiana, pero no conocían la identidad de la mujer.

Bedoya ha relatado que posteriormente se solían ver porque frecuentaban la misma zona de Bilbao. "Me la encontraba en el bar, tomando un café o comiendo", ha afirmado, para recordar que era "una chica normal, alegre, trabajadora y luchadora, como todos los que venimos aquí".

Además, ha dicho que, físicamente, mediría alrededor de 1,65 metros de alta, y era "gruesita, de pelo moreno". "Tenía igual problemas, como todo el mundo", ha añadido.

También ha narrado que, cuando Jenny Sofía Rebollo "se juntó" con Iñigo, el padre de su hijo pequeño, ya no trabajaban juntas, aunque, después, la siguió viendo y le dijo que trabajaba a domicilio y que hacía cursillos de peluquería en una academia.

LA FAMILIA

La tía por parte de madre de Jenny ha afirmado que han conocido la muerte de su sobrina por los medios de comunicación. Tras confirmar que tenía dos hijos, ha señalado que el mayor, de seis años, vivía en Colombia porque "tuvo problemas con el papá". Éste, con el que apenas convivió, no quiso reconocer al niño.

Además, ha señalado que llamada a su madre a Montería con frecuencia. "La llamó también el día de la madre. Era la mejor hija que tenía", ha lamentado.

Últimamente, había comunicado a la familia que "las cosas estaban funcionando mal allí" por la crisis económica. Fue hace 10 años, según ha relatado la tía, cuando su sobrina decidió irse a España a trabajar y montó un salón de belleza. En Monteria también tenía uno que dejó a cargo de sus hermanas.

Conocidos de Jenny Sofia Rebollo aseguran que ésta había tenido un primer hijo en Colombia, que falleció al ser arrollado por un vehículo en un paso de peatones.

UN "FALSO" MAESTRO

Shaolin Temple Spain, el único centro en España reconocido por el Templo de Shaolin de China, ha afirmado este miércoles que Juan Carlos Aguilar Gómez, el hombre detenido el pasado domingo por golpear brutalmente a una mujer hasta dejarla en coma y que ha confesado ante la Ertzaintza que la pasada semana mató a otra mujer, no es maestro shaolin y ni siquiera es monje.

Shi Fu Carlos Álvarez, maestro y representante de Shaolin Temple Spain, ha asegurado en un comunicado remitido a Europa Press que Aguilar, que en vídeos y entrevistas se describía como un monje shaolin, "ni es monje ni maestro shaolin" y además "carece de todos los requisitos imprescindibles para serlo".

Por eso, Álvarez ha insistido en la importancia de "reconocer a un verdadero maestro" no solo por su atuendo, por lo que dice ser o por los certificados y fotos que tiene en su escuela, recordando que los auténticos títulos Shaolin solo los entregan los maestros en el templo y en China, no en federaciones o asociaciones españolas.

40 AÑOS DE PRISIÓN

Juan Carlos Aguilar, el falso 'maestro shaolín' supuesto asesino de Jenny Sofía Rebollo y Maureen Ada Otuya, se podría enfrentar a la pena máxima de 40 años de prisión por la comisión de dos asesinatos con alevosía y ensañamiento, según han informado a Europa Press fuentes jurídicas.

Las mismas fuentes han señalado que, en caso de confirmarse durante la investigación que se trata de sendos delitos de asesinato con otras circunstancias agravantes como la alevosía y el ensañamiento, supondrían 'asesinatos cualificados', que conllevarían penas de entre 20 y 25 años de cárcel.

Además, han afirmado que, si se ha decretado su ingreso en prisión y no su internamiento en un centro pisquiátrico, es porque Juan Carlos Aguilar no se encontraba, en la actualidad, con un cuadro psicótico o en una situación piscológica como para ello.

Aguilar confesó al ser detenido que su intención era matar a Otuya y que ya había asesinado, días antes, a otra mujer. Los agentes registraron el gimnasio y la vivienda del presunto asesino, donde encontraron los restos descuartizados de un cadáver. Este mismo miércoles se ha dado a conocer la identidad de la víctima, Jenny Sofía Rebollo, natural de Colombia.