Publicado 25/05/2016 20:50CET

Colombia niega el aborto a muchas mujeres a pesar de su legalidad

Mujer embarazada
REUTERS

BOGOTA, 25 May. (Reuters/Notimérica) -

Cuando Paula fue a un hospital público en Bogotá para realizarse un aborto al cual tenía derecho por ley, una enfermera le mostró unas muñecas y fotos de recién nacidos y le preguntó cuál era su sentimiento al mirarlos.

"Fui juzgada. Los doctores y las enfermeras trababan de convencerme de lo contrario", dijo a Reuters. "Un médico me dijo que estaba cometiendo un asesinato si seguía adelante".

La experiencia de esta colombiana es común en el país latinoamericano, donde el aborto es legal en el papel, pero en la práctica está fuera del alcance de muchas mujeres debido a los muchos obstáculos burocráticos, demoras peligrosas y actitudes obstinadas, aseguran los defensores.

Colombia, una nación de 48 millones de personas, permite el aborto en casos de violación, incesto, malformación fetal, si el feto está en riesgo o si la salud, tanto física como mental de la madre está en juego.

Su ley de aborto es liberal y amplia en comparación con la mayoría de leyes latinoamericanas, entre ellos tres países que tienen prohibido el aborto en su totalidad.

Sin embargo, a pesar de la despenalización parcial de la prohibición total del aborto hace una década, millones de mujeres han buscado realizar abortos ilegales en lugar de los procedimientos legales. Según activistas, son muchos los obstáculos que se ponen en medio de aquellas mujeres que quieren realizar un aborto.

"Colombia tiene algunas de las protecciones constitucionales y legales más fuertes para los derechos de las mujeres en América Latina", dice la directora regional para América Latina en el Centro de Derechos Reproductivos, Catalina Martínez. "Pero no se puede permitir que exista solo en el papel", añadió.

En el caso de Paula, estaba embarazada de su segundo hijo hace tres años --con 31 años-- y estudiaba en la universidad. Madre soltera, Paula tenía una idea firme de no querer tener un segundo hijo en su situación.

Paula acudió a al menos tres psicólogos, de los cuales dos clasificaron su aborto por motivos que el embarazo suponía un riesgo para su bienestar mental. Durante semanas, pasó de un hospital a otro, y en cada paso, hubo retrocesos.

"A veces me dijeron que no había camas disponibles. En otras ocasiones que no había médicos capacitados que pudieran llevar a cabo el procedimiento", dijo la colombiana, que finalmente presentó una demanda contra el proveedor de servicios de salud.

Paula ganó el caso, pero ya era demasiado tarde. Estaba de 22 semanas de embarazo y los médicos le negaron un aborto, asegurando que era un riesgo para la salud a pesar de que la ley del aborto en Colombia no coloca ningún límite específico en cuanto al número de semanas de gestación. La colombiana dio a luz a una niña en 2013.

Los proveedores de salud de Colombia han llevado a cabo 50.000 abortos legales desde que la ley fue cambiada en 2006. Sin embargo, alrededor de 40.000 mujeres se someten a abortos ilegales cada año, según estimaciones de un estudio realizado por el Instituto Guttmacher en 2011.