Colombia.- La policía alerta de que los ataques en Cali podrían suponer el rearme de las milicias urbanas de las FARC

Actualizado 22/11/2006 19:49:14 CET

Uribe ordena el traslado del comando nacional de Policía a esta ciudad, a la que ya está confirmada la llegada de 300 nuevos agentes

BOGOTÁ, 22 Nov. (EUROPA PRESS) -

La policía colombiana alertó hoy de que los atentados de los últimos días en Cali, capital del departamento del Valle, podrían ser el primer objetivo de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para el experimento de rearme de las milicias en las ciudades.

Cuando la capital aún no se reponía del atentado en el barrio Petecuy (en el este de la localidad) en la madrugada del lunes, que dejó 15 heridos, entre ellos dos policías, Cali fue sacudida por dos nuevas explosiones y la alarma por dos artefactos que no llegaron a estallar.

Los ataques ocurrieron poco después del anuncio de las recompensas para cualquier información que aportara alguna prueba de la autoría y de la llegada de al menos 300 hombres de la policía para ampliar la vigilancia en la ciudad, según informa el diario local 'El Tiempo'.

La ofensiva de las FARC contra la capital del Valle, encabezada supuestamente por seis milicianos, formaría parte de una decisión del secretariado de la guerrilla de trasladar la presión terrorista a la ciudad, y sería también una respuesta a los golpes que ha sufrido en la cordillera central y Buenaventura, e incluso en Cali, donde en lo que va de año han sido detenidos tres jefes milicianos.

"Hay jóvenes que son reclutados por las FARC en Cali, reciben adiestramiento en Buenaventura y regresan a la ciudad para lanzar granadas contra la policía", explicó el secretario de Gobierno de la ciudad, Miguel Yusti.

Asimismo, vecinos de los barrios del distrito de Aguablanca cuentan que desde hace varios días están circulando panfletos en los que se ofrecen 200.000 pesos por cada policía muerto. Ayer, el director operativo de la Policía, general Luis Alberto Gómez, llegó a Cali y presentó las fotografías de los supuestos cabecillas de la ofensiva, asegurando que son los encargados de reclutar a jóvenes pandilleros para los actos terroristas.

Para hacer frente a la crisis creada por esta oleada de atentados, el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, ha ordenado el traslado del comando de Policía a Cali, y pidió al director de la Policía Judicial (Dijín), general Óscar Naranjo, para que regrese de Chile mañana, jueves, y asuma el desmantelamiento de las oficinas de cobro del narcotráfico, según informa 'El Tiempo'.

REFUERZO POLICIAL

De este modo, ya ha sido confirmada la llegada de 300 nuevos agentes a la ciudad y recompensas de 50 millones de pesos para quienes aporten información para detener a los responsables de los ataques, así como cinco millones por ayudar a arrestar a milicianos.

El presidente llegó ayer por la tarde a Cali después de una oleada de atentados que comenzó el pasado domingo y que han causado la muerte de dos policías. Lo acompañaban los ministros del Interior y Justicia, Carlos Holguín Sardi, y de Defensa, Juan Manuel Santos.

En la Base Aérea Marco Fidel Suárez se celebró un consejo de seguridad extraordinario, que contó con la participación del alcalde de Cali, Apolinar Salcedo, del gobernador del Valle, Angelino Garzón, así como la cúpula militar y de policía.

"Da tristeza registrar estos hechos cuando el país tiene buenas noticias referentes a la Banca de Oportunidades que busca llevarle crédito a los sectores más pobres de la población y las últimas noticias económicas, que señalan que en el mes de septiembre la industria creció por encima del 14 por ciento, generando empleo del orden del 4,5 por ciento", resaltó Uribe.

Asimismo, apuntó que "el comercio creció cerca del 20 por ciento". "Las buenas noticias se ven empañadas por los episodios terroristas, pero con la ayuda de la ciudadanía y la abnegación de la fuerza pública, estos fenómenos terroristas los tenemos que derrotar", concluyó.