Actualizado 17/12/2013 22:30 CET

"Sí, lo perdono", dice una víctima de Pablo Escobar, que fue su músico

Una mujer pone flores en la tumba de Pablo Escobar
Foto: REUTERS

BOGOTÁ, 2 Dic. (EUROPA PRESS) -

   Danilo Jiménez, director de la banda musical Marco Fidel Suárez de Bello, pasó de ser músico de Pablo Escobar a convertirse en una de sus víctimas, pero ahora "lo perdonaría", en el 20 aniversario de la muerte del capo que levanta tanto odio como admiración en Colombia.

   "¿Que si lo perdono?... yo lo perdonaría", dice Danilo Jiménez, a sus 75 años de edad, con los ojos llenos de lágrimas, cuando se le pregunta por el daño que le causó Pablo Escobar aquél 16 de febrero de 1991, que marcaría su vida para siempre.

   En el Valle de Aburra, en el departamento antioqueño de Colombia, cuando la gente acudía a la corrida de toros de la tarde, un automóvil Renault 9 con 150 kilos de carga explosiva, estalló bajo el puente de San Juan a 50 metros de la plaza de toros.

   "Me dijeron que se veían los muertos esparcidos por las calles, más de cincuenta, y centenares de heridos. Algunos se murieron luego, en cambio a otros nos comenzó el calvario", cuenta el músico en una entrevista con Caracol Radio.

   Ese atentado, que se llevó la vida de una veintena de personas y que dejó a otras sesenta en estado crítico, causó en Danilo secuelas físicas irreparables. Siete años le tomó recuperar las actividades humanas más básicas: leer, escribir, hablar con fluidez, sumar, restar... Le tocó "volver a nacer", dice.

   "La pierna derecha me quedó colgando de un hilito, y se me abrió la cabeza, perdí la conciencia y vine a despertar tres días después del bombazo", narra Danilo.

   Pero lo que más le cuesta al músico no es rememorar su historia, sino acordarse de su esposa Gabriela, quien sufrió graves heridas en el atentado y nunca terminó de recuperarse, muriendo 16 años después postrada en una silla de ruedas y sumida en una depresión.

   Años antes de aquel sábado de 1991, la banda del Marco Fidel le amenizaba a Pablo Escobar cientos de fiestas, obras de caridad, inauguraciones y parrandas de amigos.

   Pero en el atentado, la banda perdió a tres de sus componentes: Absalón Alzate (trompeta), Bertulfo Rincón (trompeta) y Arturo Tobón (Tuba) y Danilo se salvó de milagro.

   Pablo Escobar todavía le debe a Danilo 100.000 pesos de una parranda que se les alargó días antes del 16 de febrero. Dinero que hoy, según el músico, "no le caería nada mal".

EL PERDÓN

   Después de 20 años de la muerte del capo, Danilo, con dificultad, recuerda uno a uno los encuentros con ese personaje que paradójicamente, le había cambiado la vida para mal.

   "Sí lo perdono. No le guardo ningún rencor porque sé que ese atentado iba para la Policía y no para nosotros, y menos mal que el carro estaba afuera, si no, hubiera matado a miles de personas que estábamos adentro...", recuerda el músico.

   "Pero el perdón que vale es el perdón de Dios, que es quien decide a dónde van las almas. Mi vida ya no es la misma, pero no lo culpo. A él lo mató la política", sentencia.