Discordancia en el asesinato de la argentina Lucía Pérez en 2016

Manifestación en apoyo al juicio por el crimen de Lucía Pérez
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Actualizado 06/11/2018 17:36:21 CET

   BUENOS AIRES, 6 Nov. (Notimérica) -

   Médicos y peritos forenses han declarado en la quinta audiencia del juicio por el crimen de Lucía Pérez, la joven argentina que fue presuntamente asesinada el 8 de octubre de 2016, donde han coincidido en que la causa más probable de la muerte de la adolescente fue "congestión y edema pulmonar de causa tóxica", asegurando que las lesiones halladas en su cuerpo "podrían no ser compatibles" con una violación y que el episodio cardiaco pudo deberse al consumo de cocaína.

   La declaración de los forenses complica el caso debido a que desde que la joven murió, la Fiscalía siempre ha mantenido la hipótesis de que la joven fue violada y drogada hasta perder el conocimiento. El crimen generó una ola de indignación provocando el Primer Paro Nacional de Mujeres en Argentina en 2016.

   Tres son los detenidos. Dos de ellos, Matías Farías y Juan Pablo Offidani, están acusados de abuso sexual agravado por el suministro de estupefacientes seguido de la muerte en concurso ideal con feminicidio y el tercero, Alejandro Maciel, por encubrimiento.

   Según la primera hipótesis del crimen, a Lucía la drogaron en la puerta de su colegio, la metieron en una furgoneta y la violaron al día siguiente con la violencia suficiente como para asesinarla. Sin vida, lavaron su cuerpo y la llevaron al hospital. Según la Fiscalía, los presuntos asesinos, "quisieron hacer creer que había muerto de una sobredosis".

DUDAS

   Sin embargo, los especialistas han puesto en duda durante el juicio la posibilidad de que los acusados lavasen el cuerpo. La médico forense de la Policía Científica de Mar del Plata, Claudia Carrizo, ha negado que comunicase a la entonces fiscal del caso, María Isabel Sánchez, que la menor hubiese sido empalada, unas declaraciones que hizo Sánchez públicamente y que causaron un gran revuelo en la sociedad por la brutalidad del presunto crimen.

   Carrizo también ha reconocido que su apreciación de los olores fue subjetiva y defendió el accidente de la contaminación del cuerpo con, según su conocimiento, talco de guante de látex, lo que para la defensa era una señal -entre otras- de que el cuerpo no podía haber sido lavado.

   Los testigos comparecerán en las próximas audiencias donde se prevé que declaren, además, representantes de organismos vinculados a la violencia de género para ofrecer con precisión los nuevos tipos de feminicidios.

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