¿Se ha convertido México en el centro de la crisis migratoria de Iberoamérica?

Publicado 09/04/2019 11:37:18CET
REUTERS / ALKIS KONSTANTINIDIS - Archivo

   CIUDAD DE MÉXICO, 9 Abr. (Notimérica) -

   La política migratoria en México vive un vaivén sin precedentes que ha pasado de un extremo al otro en pocos meses. Tras un restringido plan de regularización en la frontera con Guatemala que brindó visas humanitarias a unos 15.000 centroamericanos, el Gobierno mexicano parece haber vuelto a una retórica más dura.

   México mantiene sin cambios su política migratoria y prepara un plan integral de desarrollo con países del Triángulo Norte de Centroamérica y asesoría de la Comisión Económica para América Latina (Cepal), indicó el pasado martes el canciller del país azteca Marcelo Ebrard.

   "El plan de desarrollo integral para los tres países de Centroamérica lo tenemos muy avanzado, la Cepal lo tendrá listo para presentación en las próximas dos semanas", señaló el ministro.

   Como a todas las personas nacidas en Honduras, Guatemala, El Salvador, Nicaragua o Cuba se les requiere visa para entrar legalmente a México, existe una arraigada práctica de ingreso irregular --por fuera de los pasos fronterizos-- debido a la dificultad que existe para acceder al documento que permite el ingreso.

   Para evitar caer en las redes del Instituto Nacional de Migración de México --que los deporta sin más--, la estrategia más común entre los migrantes que entran irregularmente ha sido solicitar asilo en este país, señaló para la agencia 'Sputnik' Eliana Gilet.

   Pero la autoridad reguladora de este derecho, la Comisión de Atención al Refugiado (Comar) está colapsada desde hace más de dos años.

   Los consulados mexicanos están detectando un flujo importante de migrantes, y las conversaciones con EEUU se mantienen acerca de posibles devoluciones a territorio mexicano de personas que tramitan asilo en ese país, que podrían incrementarse.

   "Las devoluciones de migrantes, para esperar audiencia ante el juez correspondiente son pequeñas cantidades, son números muy pequeños no son relevantes, es posible que sea distinto en los últimos días porque el procedimiento es muy complicado, no esperaría un cambio drástico", puntualizó el canciller mexicano.

¿FRONTERA SUR O NORTE?

   Mientras tanto, desde Estados Unidos comienzan a llegar las amenazas de un posible cierre de la frontera sur (algo que podría provocar un colapso económico sin precedentes), o que también anuncian el fin de las ayudas económicas de cooperación con todos estos países.

   Aunque el Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, insiste que la crisis migratoria se vive en su frontera, la constante salida de mujeres, niños o familias completas de Honduras, Guatemala y El Salvador, señala que la situación más apremiante está al sur de México, y no al norte.

   Para el coordinador sur-sureste del Movimiento Migrante Mesoamericano, Ruben Figueroa, en este momento en las fronteras sur mexicanas se vive "una turbulencia migratoria". "La gente sigue entrando en grupos pequeños para reunirse en Tapachula y allí organizarse", apuntó.

   El experto calculó que por día entran unas 150 personas a México. Figueroa también señaló que es prioritario atender las señales del tráfico de personas, como evidencia la reciente detención de más de 300 migrantes en Malpaso, Chiapas, cerca de Tabasco, la frontera que une a México con el Petén guatemalteco.

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