Publicado 03/06/2020 13:49CET

Coronavirus.- Quito, el nuevo foco de contagio del coronavirus en Ecuador, pasa a una nueva fase de la desescalada

Un hombre con mascarilla en Quito por la pandemia de coronavirus
Un hombre con mascarilla en Quito por la pandemia de coronavirus - Juan Diego Montenegro/dpa

MADRID, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -

Quito, la capital y el nuevo foco de contagio del coronavirus en Ecuador, ha avanzado este miércoles hacia una nueva fase de la desescalada, el semáforo amarillo, en la cual disfrutará de un toque de queda reducido, la reactivación del transporte público y la reapertura de bares y restaurantes, aunque en ambos casos con capacidad limitada.

La ciudad, con cerca de tres millones de habitantes, vivirá ahora con un toque de queda entre las 21.00 y las 5.00 (hora local), con transporte urbano, incluido entre parroquias y cantones, a un 50 por ciento de su capacidad, y con bares y restaurantes a un 30 por ciento de su aforo habitual.

Las empresas podrán recuperar el trabajo presencial aunque solo para el 50 por ciento de su personal y, en el caso de las que trabajen de cara al público, hasta un 30 por ciento de su aforo. Las autoridades calculan que ello permitirá el regreso de unos 400.000 empleados.

Además, los quiteños podrán aumentar sus salidas a la calle más allá de las estrictamente necesarias con paseos, siempre y cuando respeten el toque de queda, pero no podrán hacer deporte al aire libre.

Al Gobierno de Lenín Moreno le preocupa que se produzcan las aglomeraciones como las que se observaron en grandes ciudades como Guayaquil, Ambato, Cuenca y Santo Domingo cuando pasaron del rojo al amarillo, según informa el diario ecuatoriano 'El Comercio'.

Ecuador ha registrado en la última jornada 896 nuevos casos de coronavirus, para un total de 39.994, incluidas 3.394 víctimas mortales. Guayaquil suma el mayor númro de personas contagiadas (9.764), si bien ahí la pandemia ya se ha dado por controlada y ahora la atención está puesta en Quito, con 3.737.

La nación andina inició la desescalada en mayo con un sistema de semáforo en el que cada color --rojo, amarillo y verde-- implica unas normas frente al coronavirus, siendo rojo el más restrictivo. Esta semana ha inaugurado un semáforo más flexible para "avanzar con cautela hacia la reactivación económica", según explicó Moreno.