Publicado 06/01/2021 17:07CET

Coronavirus.- El vicepresidente de Bolivia reivindica la medicina natural como tratamiento para la COVID-19

Luis Arce y David Choquehuanca, presidente y vicepresidente de Bolivia
Luis Arce y David Choquehuanca, presidente y vicepresidente de Bolivia - 2020 GETTY IMAGES / GASTON BRITO MISEROCCHI

MADRID, 6 Ene. (EUROPA PRESS) -

El vicepresidente de Bolivia, David Choquehuanca, ha reivindicado este miércoles la medicina natural como tratamiento para la COVID-19 y ha resaltado que no se han registrado muertos en algunas de las provincias del país a pesar de que la pandemia se encontraba en su punto más álgido.

"En el caso del coronavirus se han hecho varias recetas y no han tenido la necesidad de ir a los hospitales (...), no hay bajas en las comunidades por coronavirus, por eso es importante recuperar la medicina natural, que se conoce como medicina tradicional", ha aseverado, según informaciones del diario 'El Deber'.

Sin embargo, entre los meses de julio y agosto los cementerios del área rural del departamento de La Paz se vieron sobrepasados por el número de fallecidos a causa del coronavirus. Esto llevó a los alcaldes de algunas poblaciones a habilitar "cementerios COVID" dada la falta de espacio.

A raíz de la pandemia, las hierbas como el eucalipto, wira wira, manzanilla o matico subieron de precio en los puestos de venta en pleno centro paceño. Y en los últimos días, como ocurre con los medicamentos, es complicado encontrar este tipo de productos en la zona.

Choquehuanca ha recomendado consumir infusiones de plantas medicinales conocidas "milenariamente" por los pueblos indígenas originarios para combatir las enfermedades. De forma paralela, el Alcalde de Achacachi, Mariano Huallpa, admitió en agosto que se tuvo que improvisar otro cementerio porque el que tenían ya no podía recibir más cuerpos. El municipio empezó a autorizar el entierro de personas sobre las tumbas de sus parientes.

Otro alcalde, Wilfredo Acarapi, del municipio fronterizo de Desaguadero, relató que antes de la pandemia se producía de media hasta tres fallecimientos por día, pero en los meses de agosto, ese número se duplicó y, en algunas jornadas, llegó a triplicarse.