Cuba.- Cuba entrega a los empleados la administración de las barberías y los salones de belleza

Actualizado 12/04/2010 22:38:32 CET

LA HABANA, 12 Abr. (Reuters/EP) -

El Gobierno de Cuba comenzó a entregar este mes la administración de cientos de pequeñas barberías y salones de belleza del Estado a los empleados, en lo que parece ser el inicio de una esperada reestructuración del sector minorista de servicios bajo el Gobierno del presidente Raúl Castro.

La medida aún no ha sido confirmada oficialmente por las autoridades de la isla, pero peluqueros y estilistas de varias ciudades informaron a Reuters de esta decisión que podría ser considerada la primera reforma de alcance nacional en el sector minorista y pionera en la entrega de ese tipo de negocios a empleados desde su nacionalización en 1968.

Empleados que hasta ahora trabajaban por un salario mensual podrán alquilar los salones y pagar impuestos, dijeron peluqueros y estilistas consultados. Quienes no quieran participar en el nuevo modelo, serán asignados a otros sectores o podrán jubilarse.

La nueva política, que se aplica por el momento a los locales con un máximo de tres sillas, está sujeta a ajustes y establece el pago mensual de un 15 por ciento de los ingresos promedio del negocio. Eso incluye alquiler del local y equipos, e impuesto a la seguridad social.

Los nuevos dueños podrán cobrar los precios que el mercado esté dispuesto a pagar y esperan hacer buenos negocios en Cuba, donde un salario mensual ronda los 420 pesos cubanos, el equivalente a unos 12 euros.

Daisy, una peluquera de la provincia de Guantánamo --en el extremo este de la isla-- comentó que tendría que pagar 738 pesos mensuales (unos 20 euros) de alquiler. En la provincia de Santiago de Cuba, también en el este, el promedio será de 1.008 pesos (28 euros) y en Holguín 1.292 pesos (36 euros).

"Tenemos que pagar el agua, la electricidad y los productos, pero parece una buena idea", aseguró Daisy, explicando que los empleados deberán ocuparse de decorar y mantener los locales.

Por su parte, Yordanka, empleada de un salón de belleza en la ciudad de Holguín --a 730 kilómetros al este de La Habana-- contó en una entrevista telefónica que "habrá que trabajar duro para sacar una buena ganancia, pero me gusta la idea".

Barberos y manicuristas deberán pagar menos que los salones de belleza. En la ciudad de Guantánamo, por ejemplo, el alquiler y los impuestos serán de 604 y 280 pesos, respectivamente (17 y 8 euros).

Cuba es una de las pocas economías socialistas de estilo soviético del mundo, donde el Estado controla más del 90 por ciento de la actividad. Otros países de gobiernos comunistas como China o Vietnam liberaron hace tiempo su comercio minorista, servicios y pequeños negocios.

PEQUEÑOS PASOS, GRANDES IMPLICACIONES

El actual presidente cubano, Raúl Castro, que reemplazó hace dos años en el poder a su convaleciente hermano Fidel, promovió la discusión de ciertos problemas económicos en los medios y los barrios.

El rendimiento del sector minorista ha sido muy criticado por la mala calidad de los servicios y el robo y desvío de recursos. El Gobierno ha pedido paciencia mientras experimenta con posibles soluciones que no impliquen medidas un cien por ciento capitalistas.

En muchos salones de belleza los empleados deben comprar los productos para trabajar, creando una situación insostenible, lamentó Mabel, una peluquera en La Habana. "Lo que sí es seguro es que, como estaba, no servía. Ni era estatal, ni era particular y en definitiva no funcionaba", agregó.

Phil Peters, un experto del Lexington Institute en Virginia, indicó que la nueva medida era un pequeño paso con consecuencias potencialmente grandes. "Si se implementa a fondo, convertiría pequeños negocios estatales en acuerdos de arrendamiento y cooperativas urbanas", consideró.

"Como los modelos de las cooperativas y el arriendo están ya siendo extendidos en la agricultura, no parecería haber ninguna barrera ideológica para aplicarlo en las ciudades", explicó.

El Gobierno cubano absorbió los pequeños negocios en 1968. En medio de la crisis postsoviética de la década de 1990 legalizó el empleo por cuenta propia en sectores minoristas como pequeños quioscos de comida, restaurantes familiares, pedicuristas, barberos y payasos.

Pero en los años siguientes redujo significativamente el número de licencias. El número de empleados por cuenta propia llegó a unos 210.000 en 1996, según cifras oficiales, pero cayó a 100.000 en 2009. Sin embargo, muchos cubanos ofrecen servicios profesionales de forma ilegal.