Actualizado 01/12/2006 19:00:39 CET

Cuba.- Obras del Equipo Crónica de los fondos del IVAM se exponen en el Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba

VALENCIA, 1 Dic. (EUROPA PRESS) -

El Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba acoge al exposición 'Equipo Crónica en la colección del IVAM', formada por varias pinturas fechadas entre 1966 y 1980, pertenecientes a algunas de las series más conocidas de los creadores, junto con obras sobre papel (serigrafías, collages y linóleos) y dos esculturas-múltiples que completan la muestra, según informaron hoy fuentes del Institut Valencià d'Art Modern (IVAM).

La directora del IVAM, Consuelo Ciscar, la directora de la Sociedad Estatal para la Acción Cultural Exterior de España (Seacex), Maribel Serrano, la directora del Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana, Moraima Clavijo, el embajador de España en Cuba, Carlos Alonso Zaldivar, el comisario de la muestra, Facundo Tomas, así como representantes del mundo cultural de la Habana, inauguraron ayer esta coproducción que cuenta con la colaboración de la Embajada de España en Cuba y el Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana (Cuba).

El catálogo editado con motivo de la exposición reproduce las obras expuestas e incluye textos de Barbara Rose, Michele Dalmace, Sofía Barrón, Isabel Justo y del comisario de la exposición, Facundo Tomás.

Integrantes del movimiento Estampa Popular, que se definía por su adscripción a una estética del realismo y la crítica social, Juan Antonio Toledo, Rafael Solbes y Manolo Valdés decidieron constituirse en el Equipo Crónica y trabajar conjuntamente. En 1965 participaron en el XVI Salón de la Jeune Peinture de París bajo el nombre de Equipo Crónica.

Si bien las obras que presentaron fueron realizadas individualmente, el espíritu de trabajo en equipo bajo los mismos presupuestos estéticos estaba ya plenamente consolidado. Juan A. Toledo acabaría abandonando el grupo al poco tiempo. Quedó pues éste constituido por Rafael Solbes (1940-1981) y Manuel Valdés (1942) hasta 1981, fecha en la que el fallecimiento de Rafael Solbes supuso la desaparición del Equipo y el inicio de la carrera en solitario de Manolo Valdés.

Valdés y Solbes se incorporaron estilísticamente al movimiento internacional que rechazó la poética del informalismo y del expresionismo abstracto, para introducir una marca de realismo, de asepsia pictórica, usando los elementos lingüísticos de los medios de masas para elaborar su propia poética.

El Equipo Crónica emplea la figuración concebida con un carácter crítico, de reportaje o crónica de la realidad social y política. En su obra los objetos no son interpretados como formas estéticas sino como elementos inmersos en un todo social, cultural o histórico, poseedores de un sentido, significado o valor representativo de esta realidad.

Al igual que los otros estilos del Pop Art, el Equipo Crónica fue, a nivel estético, una reacción contra el lirismo y la expresión personal de los diversos estilos informales que dominaron durante la posguerra en ambos lados del Atlántico. Por otra parte, difería mucho en cuanto a intenciones y objetivos, así como respecto a las fuentes de inspiración y antecedentes del resto de manifestaciones Pop Art de los Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Italia o los países escandinavos.

Además de los recursos habituales del Pop Art como las tintas planas, la utilización de imágenes tomadas de los medios de comunicación o de otros depósitos visuales de la cultura de masas (cartel, cine, fotografía, cómic) utilizaron la historia de la pintura y las Vanguardias del siglo XX para elaborar su lenguaje plástico. Así, en sus obras se encuentran referencias a artistas como Roy Lichtenstein, Edward Hopper, Fernand Léger, Giorgio de Chirico, José Gutiérrez Solana, Georg Grosz, Yves Tanguy, Valerio Adami, Vassily Kandinsky o Max Ernst entre otros.

El Equipo Crónica conectó con los presupuestos básicos de la pintura moderna, analizándola en sus componentes icónicos clásicos, establecidos como memoria colectiva, y combinándolos con las imágenes de los medios de masas.

LIRISMO

Coincidieron con los otros modos del Pop Art en su reacción contra el informalismo y el lirismo, pero sus intenciones y objetivos eran distintos, su programa tenía un componente claramente político, pues muchas de sus obras criticaban la política española y cuestionaban la historia del arte en un estilo que a veces se hacía auto-referencial.

Bebiendo de las fuentes de sus raíces y de sus apropiaciones, el Equipo Crónica empareja referentes antagónicos, lo popular y lo culto, lo real y la ficción, adopta sistemas duales como las constantes y las variaciones, los funde en una homogeneidad plástica y conceptual donde se asoman la ambigüedad, el humor o la desenvoltura en unas ocurrencias desenfadadas.

Bajo el pretexto plástico y narrativo, se plantean todos los problemas fundamentales del arte, desde los aspectos meramente técnicos hasta los más trascendentales: cuestionar la perspectiva, el trompe-l'oeil, las posturas convencionales, revelar los medios con los que se logran efectos, con que se realizan las juntas, unificar tamaños de distintas procedencias, unificar figura y paisaje, figura y texto o equilibrar el color.

Entre las importantes exposiciones que incluyeron obras del Equipo Crónica destaca la muestra Mythologies quotidiennes, organizada el año 1964 en París por Gérald Gassiot-Talabot, que consolidó en Europa la importancia de la imaginería popular. También participaron en La figuration narrative dans l'art contemporain (1965) y Le monde en question (1967). En Alemania estuvieron presentes en la importante exposición de 1970, Kunst und Politik (Karlsruhe, Wuppertal, Colonia).