Actualizado 18/01/2018 14:05 CET

Tres desapariciones y una decapitación crean miedo en uno de los destinos turísticos más codiciados del mundo, Cancún

Cancún
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   CIUDAD DE MÉXICO, 18 Ene. (Notimérica) -

   La Fiscalía General de Quintana Roo, México, investiga las desapariciones forzadas de tres hombres y una mujer, de nacionalidad colombiana, que ocurrieron el pasado 18 de diciembre. El cuerpo de uno de los hombres apareció decapitado el 21 de diciembre frente a una clínica de Seguro Social. Estos sucesos han generado un gran pánico en el Caribe mexicano, uno de los destinos de la playa más codiciados del mundo.

   Joan Sebastián Espinosa, colombiano de 23 años, había desaparecido junto a su padre, su novia, Yesly Tatiana Góez y un amigo en Cancún. Justo 20 días después las autoridades mexicanas encontraron su cuerpo. De los demás desaparecidos aún no se tiene ninguna pista, aunque las autoridades se encuentran investigando el caso.

   La joven Yesly Tatiana se marchó a México junto a su novio hace siete meses en busca de una mejor vida. Ella encontró trabajo en la peluquería de un centro comercial de Cancún. Su novio, se dedicaba a cobrar impagos. Exactamente Joan Sebastián Espinosa pertenecía a un grupo de colombianos que se ganan la vida en Cancún prestando dinero, pero sobre todo, eran conocidos por su forma de cobrarlo.

   colombianos

   Según informa 'El País', esta banda se conoce como 'Gota a gota' y es famosa por exigir los pagos sin piedad: "Si no pagas te queman el carro o hasta te balean la casa", contaron vecinos a este diario.

   

   Una de las líneas de investigación que sigue la fiscalía señala que los colombianos fueron a cobrar el dinero de alguna persona y en ese momento se produjo la desaparición. Según informa 'Excelsior' al joven le desollaron el rostro y le arrancaron el cuero cabelludo. Dentro de la boca los forenses encontraron el pene de la víctima y entre las piernas estaba su cabeza decapitada.

   Cancún, hasta hace poco tiempo conocido por sus playas de arena blanca y aguas cristalinas, no sabe cómo sacudirse el terror. En solo un año, las cifras de homicidios estremecen a uno de los destinos turísticos más fructíferos del país: de 86 en 2016, a 220 en 2017, según las cifras oficiales.