Denuncian la violencia policial contra una familia en un parque acuático

Publicado 18/06/2015 14:27:24CET
Policías intentando reducir a una niña estadounidense
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MADRID, 18 Jun. (EUROPA PRESS) -

Líderes de la comunidad afroamericana en Ohio han denunciado la violenta actuación de los agentes de la Policía en la detención de una familia negra en un parque acuático porque uno de los miembros no llevaba el traje de baño, un suceso que aparece reflejado en un vídeo en el que se puede ver cómo los policías reducen a la fuerza a varios niños para dejarlos inmovilizados.

El último conflicto de índole racial tuvo lugar el pasado viernes en el complejo acuático de Fairfield, en Ohio, en el medio oeste estadounidense. La familia involucrada en el episodio ha denunciado el maltrato sufrido y las heridas provocadas por los agentes, mientras que la Policía asegura que los agentes hicieron su trabajo.

Según informa la cadena CBS, la ciudadana afroamericana Krystal Dixon se dirigió junto a sus hijos y sobrinos a la entrada del parque, donde les dejó unos minutos para recoger a su hermana. A su llegada, después de que a los niños se les denegara la entrada porque uno de ellos no llevaba un bañador adecuado fueron detenidos tras un forcejeo con los agentes y una discusión con los trabajadores del parque.

Ahora, en un comunicado conjunto con líderes de la comunidad negra en la región, la familia ha denunciado un trato vejatorio y un uso excesivo de la fuerza por parte de los agentes. "¿Fue esta familia tratada de esta forma por ser negros?, no lo creo.. pero es ahora la principal pregunta que nos hacemos", ha afirmado el obispo Bobby Hilton, en un acto de apoyo a Dixon.

Hilton ha informado de que varias personas de la familia fueron hospitalizados, entre ellas Dixon que está embarazada de seis meses y una menor de doce años que ha sufrido una fractura de mandíbula y tiene tres costillas rotas.

Por su parte, el jefe de Policía de Fairfield, Mike Dickey, ha defendido que los oficiales "no actuaron mal, simplemente trataron de controlar la situación con sus manos, para reducir a unas personas muy alteradas". Dickey ha asegurado que no conocía si habían hospitalizado a miembros de la familia.

Este episodio llega unas semanas después de un incidente racial similar en Texas, en la que un agente de Policía intervino en una fiesta en una piscina en la que redujo a una niña de raza negra, a la que detuvo en el suelo.