Dos jóvenes turistas chilenos podrían morir en la horca en Malasia

Actualizado 07/05/2018 15:38:24 CET
Turistas chilenos malasia
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   SANTIAGO DE CHILE, 7 May. (Notimérica) -

   Dos jóvenes chilenos, de 27 y 30 años, podrían acabar condenados a morir en la horca tras ser detenidos y apresados en una cárcel de Malasia. Ambos están acusados de homicidio por unos hechos ocurridos en su primera noche de vacaciones en el país asiático.

   Felipe Osiadacz y Fernando Candia, quienes se habían conocido en Nueva Zelanda mientras ambos participaban en un programa Working Holiday, decidieron viajar desde ahí antes de volver a su país natal e iniciar sus carreras profesionales (como ingeniero comercial y como chef), y en agosto de 2017 llegaron a Malasia, relata el diario 'Clarín'.

   Según dicho medio, la primera noche quisieron salir a tomar algo a un bar, tras lo cual se encaminaron de nuevo hacia el hostel en el que pernoctaban. Según indicaron los familiares de ambos jóvenes a través de un comunicado de prensa, en su camino de vuelta un hombre los abordó y les pidió dinero, el cual le fue negado por los ciudadanos chilenos.

   Ante la negativa, el hombre --malasio y según el informe forense "bajo los efectos de diversos estupefacientes"-- los siguió hasta que estos llegaron al hostel y una vez en el lugar comenzó a insultarlos, poniéndose posteriormente agresivo. Siempre según el relato de las familias, ante la situación los jóvenes pidieron al recepcionista que llamara a las autoridades policiales y mientras esperaban se produjo un forcejeo cuando el hombre rompió un espejo para atacarlos con un trozo de vidrio.

   La disputa tuvo lugar entre ellos "sin ninguna intención de causarle daño, pues todo lo sucedido fue en defensa propia", afirman los padres de los jóvenes. Sin embargo, y como han indicado los familiares chilenos, en ese momento el hombre sufrió un paro cardíaco y murió. Desde ese momento Osiadacz y Candia se encuentran detenidos en una prisión de Sungai Buloh (Kuala Lumpur).   

   Ambos están acusados de homicidio, delito que podría condenar a los dos jóvenes a la pena de muerte --en el caso de este país, a la horca--, más cuando en Malasia prácticamente no existe diferencia entre un 'cuasidelito de homicidio' --carácter que quieren darle a los hechos los defensores de los chilenos-- y un acto homicida con premeditación, recoge 'Clarín'.

   Hasta hace algunas semanas los dos detenidos únicamente han podido comunicarse con sus familiares a través de cartas postales. Según han indicado sus progenitores, los jóvenes podrían haber perdido hasta 15 kilos debido a la situación en la que se encuentran en el penal después de más de siete meses.

   "Desde que fueron detenidos, han pasado nueve meses los cuales han sido una verdadera pesadilla para ellos y nosotros; la distancia y las diferencias culturales lo hacen aún más difícil. La angustia, incertidumbre y temor nos han embargado de forma continua estos meses", dicen Fernando Osiadacz --padre de Felipe-- y Maritza Olcay --madre de Fernando--, en el comunicado.

   Además, aseguran "con absoluta certeza que nuestros hijos son inocentes del cargo que se les imputa y reiterar que esto no ha sido más que un terrible accidente que ha afectado a dos jóvenes que solo iban a disfrutar de sus vacaciones. Por ello, estamos coordinando una audiencia con el Presidente de la República, Sebastián Piñera, de manera que el Estado de Chile intensifique las gestiones que nos ayuden a traer de vuelta a Felipe y Fernando".

   Ante la presión de las familias, recoge 'Clarín', el canciller chileno, Roberto Ampuero, explicó que "como país estamos entregando la asistencia consular como corresponde y hemos estado visitando, a través del Consulado de Chile en Malasia, a estos dos chilenos que están en prisión. Ha habido más de 25 visitas del consulado chileno a los detenidos y ellos cuentan con abogados propios".

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