Actualizado 26/03/2012 21:19:33 +00:00 CET

EEUU.- El gobernador de Florida advierte de que no se acelerará el juicio sobre la muerte del joven Trayvon Martin

NUEVA YORK, 26 Mar. (Reuters/EP) -

El gobernador de Florida, Rick Scott, ha advertido este lunes de que no se acelerará el juicio sobre la muerte del joven Trayvon Martin, que falleció a finales de febrero de un disparo, explicando que las autoridades siguen recogiendo pruebas de los hechos.

Martin, de 17 años de edad, regresaba a su casa cuando fue avistado por George Zimmerman, el vigilante del barrio, que avisó a la Policía de que había un sujeto sospechoso y actuó. Según varios testigos, Zimmerman siguió a Martin y después se escucharon una pelea, gritos de ayuda y un disparo.

El vigilante, de 28 años de edad, asegura que actuó en defensa propia amparado por la ley conocida como "Defiende tu Posición" (Stand your Ground), que permite actuar con "fuerza letal" si se teme sufrir un "gran daño corporal", aunque sea posible evitar la confrontación.

Por este motivo, Zimmerman no ha sido detenido, lo que ha desatado una oleada de protestas en el estado de Florida, al que pertenece Stanford, que han reanudado el debate sobre la idoneidad de dicha ley, vigente desde 2005.

"La justicia prevalecerá. Eso es lo que todos queremos. Queremos saber los hechos y queremos que haya justicia", ha comentado Scott en una entrevista para Reuters. El gobernador ha creado un equipo especial que estudie las medidas para prevenir crímenes y que revise la ley "Defiende tu Posición".

Scott ha declarado que es demasiado pronto para determinar si el crimen fue un caso racista o de odio. "Esperemos que no haya sido nada de eso, pero no conocemos todos los hechos. Quiero decir que hay que conocer los hechos y asegurarse si alguien hizo algo mal para que se enfrente a la justicia", ha añadido.

Varios políticos han manifestado su apoyo a la familia. El alcalde de Filadelfia, Michael Nutter, señaló este fin de semana que el ataque "es casi un asesinato".

Además, se han celebrado marchas en favor de la retirada de la ley con jóvenes vistiendo sudadera con capucha, la misma prenda que llevaba Martin cuando falleció. Zimmerman llamó a la Policía y dijo que iba a seguir a un hombre señalando que su apariencia "no era nada buena".