Actualizado 17/12/2013 22:30 CET

Jefa de DDHH de la ONU condena la detención de un veterano de guerra

Pyongyang Corea del Norte
Foto: KYODO KYODO / REUTERS

GINEBRA, 2 Dic. (Reuters/EP) -

   La Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, ha condenado este lunes la detención en Corea del Norte de un estadounidense veterano de guerra de 85 años y ha anunciado que está realizando una investigación sobre las ejecuciones masivas recientes en el país.

    Merrill Edward Newman, veterano de la Guerra de Corea, fue detenido el pasado 26 de octubre cuando realizaba una visita turística a Corea del Norte, que aún se encuentra técnicamente en guerra con Estados Unidos y Corea del Sur.

   Poco después el militar realizó unas declaraciones en las que se disculpaba por los crímenes que cometió durante el conflicto, unas palabras probablemente forzadas por el régimen totalitario de Pyongyang.

   Pillay ha mostrado su oposición a la detención de Newman al ser consultada sobre si el país ha actuado de forma ilegal al detener a alguien al que considera un prisionero de guerra.

   "Al igual que todos los demás, estoy extremadamente impactada de que este octogenario haya sido mantenido forzosamente en Corea del Norte y de que, habiendo servido como un soldado raso, ahora pida disculpas por los actos militares de su país", ha criticado Pillay.

   Además, la Alta Comisionada de Derechos Humanos ha mostrado su preocupación por los recientes informes publicados en un diario de Corea del Sur sobre ejecuciones masivas. Estamos tratando de verificar estos informes", ha asegurado.

   Las indagaciones sobre el respeto a los Derechos Humanos por parte de Corea del Norte han aumentado a lo largo este año, con el establecimiento de una comisión de investigación independiente de la ONU,que publicará sus resultados en marzo y que tiene como objetivo recoger testimonios sobre posibles crímenes de lesa humanidad.

   Sin embargo Corea del Norte, gobernada durante casi dos años por Kim Jong Un, perteneciente a la tercera generación de la dinastía Kim, se ha negado a colaborar con esta investigación.