El ELN niega cualquier implicación en el secuestro del hijo de un alcalde

Guerrilleros del ELN
REUTERS / STRINGER . - Archivo
Actualizado 05/10/2018 22:42:18 CET

   BOGOTÁ, 5 Oct. (EUROPA PRESS) -

   El jefe negociador del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en el diálogo de paz con el Gobierno, 'Pablo Beltrán', ha aclarado este viernes que la guerrilla colombiana no tiene ninguna responsabilidad en el secuestro de Cristo Contreras, hijo del alcalde del municipio de El Carmen (Norte de Santander), Edwin Contreras.

   El niño, de 5 años, fue capturado el pasado miércoles. "Dos sujetos armados ingresaron a la escuela donde se encontraba mi hijo, encañonaron al celador y se lo llevaron con rumbo desconocido", contó el propio Contreras a la emisora colombiana La FM.

   El regidor local no se pronunció acerca de la autoría del secuestro pero lo atribuyó a "lo que pasa en la región del Catatumbo", donde el ELN y el Ejército Popular de Liberación (EPL) libran una guerra desde hace meses por el control del territorio. "Yo me entrego por él, me cambio por su liberación, pero que lo suelten ya, es una persona inocente", dijo.

   Interrogado por este asunto, 'Pablo Beltrán' se ha desmarcado. "En el ELN no se hacen ese tipo de cosas. Nosotros aspiramos acá, desde Cuba (sede del diálogo de paz), a que a más tardar hoy (viernes) los frentes nuestros en esa región hagan un pronunciamiento público en ese sentido", ha indicado, según informa 'El Espectador'.

   Además, el líder insurgente ha reiterado el llamamiento del ELN al Gobierno de Iván Duque para retomar el diálogo de paz, que permanece estancado desde que el nuevo presidente llegó a la Casa de Nariño, el pasado mes de agosto. El jefe de Estado ha exigido a la guerrilla que se concentre, se desarme y cese su actividad criminal para seguir negociando.

   El ELN y el Ejecutivo anterior de Juan Manuel Santos se sentaron a la mesa de conversaciones en febrero de 2017, pero desde entonces apenas se han producido avances. El mayor logro fue una tregua bilateral de tres meses a la que siguió una ola de atentados y secuestros.

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