España/Brasil.- España expresa su mejor disposición de colaborar con Brasil en las nuevas exigencias a turistas

Actualizado 16/02/2012 20:40:44 CET

MADRID, 16 Feb. (EUROPA PRESS) -

El Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación ha señalado este jueves que España tiene la "mejor disposición de colaborar" con las autoridades brasileñas en la aplicación de los nuevos requisitos que exigirá a partir del 2 de abril a los turistas españoles que visiten el país, han informado a Europa Press fuentes diplomáticas.

Un portavoz de la Oficina de Información Diplomática ha indicado que el Gobierno brasileño informó al español de las medidas que pensaba tomar y por eso el pasado 7 de febrero el departamento que dirige José Manuel García-Margallo actualizó las recomendaciones de viaje para Brasil que pueden consultarse en su página web con el fin de introducir las nuevas novedades.

Tras reconocer que Brasil tiene toda la potestad para decidir qué requisitos exige a los extranjeros que quieran entrar en su territorio, el portavoz ha indicado que España tiene que "aceptar" la medida e intentar adaptarse a la nueva situación.

Y ha recordado que, en el caso de que surjan dudas o conflictos a la hora de aplicar las nuevas medidas, los dos países cuentan con canales de cooperación para afrontarlos.

Entre los nuevos requisitos que Brasil exigirá a los turistas españoles desde el próximo 2 de abril, figura la necesidad de demostrar que durante la estancia se cuenta con un mínimo de 80 euros diarios; tener una reserva de hotel pagada o contar con una carta de invitación en caso de alojarse en una residencia particular.

La decisión de Brasil de endurecer estos requisitos procede de la crisis diplomática que se vivió en 2008, cuando el país iberoamericano se quejó por el hecho de que muchos de sus compatriotas fueran rechazados en Barajas y devueltos al país, tomados por inmigrantes irregulares.

Aquel año España había introducido nuevos requisitos para la entrada de brasileños, como la necesidad de carta de invitación si se alojaban en una casa particular o la prueba de que disponían de recursos económicos suficientes para mantenerse durante su estancia.