Actualizado 31/05/2006 13:16:30 +00:00 CET

España/Cuba.- El veguero cubano que da nombre a los Habanos 'Vegas Robaina' ofrece mañana una charla en Valencia

VALENCIA, 31 May. (EUROPA PRESS) -

Alejandro Robaina, el único veguero cubano que da nombre a una marca de cigarros Habanos, los afamados 'Vegas Robaina', ofrece mañana por la tarde una charla en Valencia en un encuentro que se enmarca dentro de las actividades del Club privado de fumadores de nueva creación, Pasión Habanos.

A través de la figura de Robaina, un referente en el mundo del Habano y cuya vega es uno de los lugares de Cuba más conocidos internacionalmente, el encuentro aborda, entre otros aspectos, el proceso de elaboración del Habano desde sus orígenes y las nuevas técnicas de cultivo de la planta del tabaco cubano.

Con 87 años, Alejandro Robaina continúa una tradición familiar de más de siglo y medio cultivando unas tierras privilegiadas con el clima y el suelo únicos de los campos de Vuelta Abajo, en el macizo tabacalero de San Luis. Las vegas de la familia Robaina producen hojas que proporcionan una alta calidad a los puros Premium de Habanos.

Con la creación, en 1997, de 'Vegas Robaina', Habanos quiso también rendir homenaje a todos los vegueros cubanos cuyas plantas producen el mejor tabaco del mundo.

La marca se produce en la fábrica de tabacos H. Upmann, una de las más antiguas y prestigiosas de Cuba, por los más experimentados torcedores.

Además de Robaina, la charla cuenta con la participación de Eumelio Espino, subdirector del Instituto de Investigaciones del Tabaco de Cuba, organismo dedicado a mantener la calidad del tabaco cubano y a perpetuar la tradición a través de nuevas líneas de investigación. Mejorar genéticamente la planta del tabaco y ofrecer cursos didácticos sobre buenas prácticas en la plantación y el cultivo son algunas de las funciones de este centro, fundado en 1985.

Entre sus logros destaca la obtención de nuevas variedades de tabaco resistentes a plagas y otras enfermedades, así como el uso de innovadores controles biológicos para combatirlas. De estos avances científicos se han podido beneficiar los 23.000 productores de tabaco de la isla, que suman una superficie dedicada al cultivo del tabaco de 33.500 hectáreas.

En reconocimiento a su dedicación y profesionalidad, ambos han sido galardonados con el Premio Habano del Año. Robaina recibió el de la Comunicación en 2002 por su labor en la difusión de la cultura del cigarro habano mientras que Espino ha sido premiado con el de la Producción en la anterior edición del Festival del Habano.

Durante el encuentro, todos los asistentes podrán disfrutar de la cata de un exclusivo cigarro, Montecristo Edmundo, con un formato que se adapta a los nuevos gustos del consumidor y un tiro ancho de fumada más fácil.