Actualizado 06/11/2006 13:52:25 +00:00 CET

España/Venezuela.- El MACBA dedica la primera retrospectiva en España a la artista venezolana Gego

BARCELONA, 6 Nov. (EUROPA PRESS) -

El Museu d'Art Contemporani de Barcelona (MACBA) dedica del 8 de noviembre al 14 de enero una amplia retrospectiva a Gertrud Goldschmidt, Gego, una de las artistas sudamericanas más importantes de la segunda mitad del siglo XX, con una selección de más de 130 piezas.

La artista continúa siendo una figura poco conocida en Europa y la exposición del MACBA pretende corregir esta situación mostrando sus diferentes facetas, con obras que corresponden al periodo comprendido entre 1958 y 1988. La muestra hace especial énfasis en el periodo central de su producción, representada por las 'Reticuláreas' y los 'Chorros'.

El director del MACBA y comisario de la exposición, Manuel Borja-Villel, aseguró hoy, durante la presentación de la muestra, que es la "primera vez" que se expone obra de la escultora de todas las épocas y recordó que en 2000 el museo barcelonés ya exhibió algunas piezas.

Pese a la voluntad de retrospectiva, el comisario dijo que no es una "obra expansiva" que ocupe mucho espacio, sino que la muestra es reducida --una planta-- ya que la producción de la autora es "introspectiva" y de "carácter muy poético"

Gego (1912-1994), junto con las brasileñas Lygia Clark y Mira Schendel, inició su obra bajo la influencia del arte abstracto y cinético dominante en América Latina desde los años 50 y 60 y el constructivismo de raíz europea, para llegar a propuestas estéticas que se alejan del mito moderno. Borja-Villel dijo que la obra de la artista escapa del arte americano como "mágico u onírico" siendo "analítico y racional".

Nacida en Hamburgo en 1912, Gego se formó como arquitecta en la Universidad de Stuttgart y emigró a Venezuela en 1939, donde se inició en la práctica del arte dentro de la tendencia constructivista de inspiración neoplasticista.

En un entorno dominado por la influencia del arte cinético y concreto, Gego introdujo una voz propia que exploraba el comportamiento de la línea en el espacio, constatándolo con la ilusión óptica o la fascinación por la masa o el material que tenían sus contemporáneos.

Manuel Borja-Villel explicó que la obra de Gego es de tradición constructivista, pero paralelamente "no tiene nada que ver". Para el comisario, su obra parte de los parámetros constructivistas hasta alcanzar lo que denominó "utopías invertidas", en las que acepta la contradicción y la heterogeneidad.

La exposición en el MACBA se inicia con obras de los años 50, donde se puede observar claramente el diálogo del artista con el material --metal soldado-- y su gradual evolución hacia la depuración de la línea en el espacio. Entre 1957 y 1971, Gego hizo una serie de dibujos en el que se observan sistemas de líneas paralelas a partir de las cuales surgirán sus primeras esculturas.

RETICULAREAS, CHORROS Y DIBUJOS SIN PAPEL

En 1969 inició la serie 'Reticuláreas' y llevó a cabo su obra más emblemática, la 'Reticulárea' expuesta en el Museo de Bellas Artes de Caracas. La obra consiste en un gran entramado de líneas suspendidas que, con alambres enroscados en los extremos, se unen los unos con los otros y con diversos al mismo tiempo.

La 'Reticulárea' irá evolucionando en forma de esculturas autónomas que remiten a una ilusión de infinitud e intención de conectividad. Gego experimentó los problemas de composición y relación de volúmenes en numerosas series de dibujos.

A partir de 1970, Gego creó los 'Chorros', en los cuales las líneas ya no están en intersección constante, sino que caen verticalmente en un aparente desorden, introduciendo la imagen de cascada, del líquido y del movimiento suspendido en el tiempo.

La exposición, coproducida por el MACBA y el Museo de Arte Contemporáneo de Serralves (Portugal), reúne un conjunto excepcional de 13 'chorros', restaurados recientemente y no expuestos desde 1985. El orden, la armonía y la precisión casi matemáticos de obras anteriores, se convierte ahora en caos y contingencia.

El comisario de la exposición aseguró que la obra de Gego "se mueve" y ofrece al espectador "nuevas experiencias de lo visible", siendo capaz en pleno siglo XX de "inventar nuevas formas" que parten de la gravitación y la construcción de ambientes.

En los años setenta, Gego investigó nuevamente formas geométricas en series como 'Troncos' o 'Esferas', que recuerdan a algunas de las exploraciones formales de sus trabajos iniciales. Estas obras se pueden considerar un paso más en la consideración del volumen y la presencia del espectador en el espacio.

La vulnerabilidad introducida por Gego en su obra al final de los años setenta le permitió convertir la transparencia en motor de la escultura. Esta paradoja se refleja en sus 'Dibujos sin papel', que cierran la exposición. Realizado con materiales rechazados, estas obras 'flotan' en la pared con formas de nuevo azarosas u ordenadas geométricamente.