Publicado 17/10/2013 05:19CET

Experto asegura que no habrá lanzador a Marte antes de diez años

Curiosity
NASA/JPL

MADRID, 17 Oct. (EUROPA PRESS) -

El jefe de divulgación del Centro de Astrobiología del INTA-CSIC, Luis Cuesta, ha afirmado que no habrá lanzador a Marte antes de diez años y será muy costoso. Este organismo participó la semana pasada en la Semana Mundial del Espacio (WSW), que ha estado dedicada a Marte, el planeta vecino en el que casi todas las agencias espaciales tienen puesto su objetivo.

En este sentido, Cuesta ha asegurado a Europa Press que "hoy", ni la NASA, ni la Agencia Espacial Europea (ESA), ni ninguna de las grandes agencias espaciales "está preparada para enviar astronautas a Marte".

Como ejemplo, el jefe de divulgación del CAB ha explicado que en el año 2011 se presentó un proyecto de la NASA 'Space Launch System' en el que proponía el desarrollo de un nuevo lanzador capaz de enviar una misión tripulada al planeta rojo con un coste de 18 billones de dólares y que estaría listo para el 2017. "El proyecto no se ha puesto en marcha por su alto coste", ha apuntado.

Sobre el proyecto 'Mars One', que pretende enviar una colonia de humanos a vivir en Marte en 2022, Cuesta ha señalado que la empresa que les apoya, Space X, "estima que podría tener listo un lanzador para desarrollar el proyecto" pero, a su juicio, "es extremadamente costoso y requiere que el sector privado haga una inversión muy elevada".

"Aunque quizá en 10 años se podría alcanzar un nivel de desarrollo adecuado para construir un lanzador adecuado, también hay que diseñar los habitáculos capaces de proteger adecuadamente a los tripulantes, sistemas de mantenimiento de vida, reciclaje de residuos, etc", ha apuntado.

Además, ha recordado que "el problema de un viaje tripulado a Marte no es sólo la ida, el problema es volver". Así, ha explicado que el vuelo al planeta vecino puede durar alrededor de 6 meses y es complicado disponer de un vehículo que pueda ir y volver y de llevar en el viaje de ida todo el combustible necesario para el viaje de vuelta.

En cuanto al turismo espacial, para el científico "es una manera de conseguir fondos para las agencias espaciales de personas extravagantes que pagan sumas extraordinarias para ver la Tierra desde el espacio". "En este sentido, la tecnología ya existe y simplemente se pone a la venta". ha explicado.

Sin embargo, Cuesta ha señalado que toda misión al espacio, incluso las de fines turísticos, "ponen en juego una serie de etapas que muchas veces quedan orbitado aumentando la basura espacial que ya de por sí es numerosa".

LA BÚSQUEDA DE VIDA EN EL ESPACIO

Esta obsesión por viajar al planeta rojo se une a la intención de los científicos de hallar vida extraterrestre. Según ha declarado Cuesta, en ciencia es necesaria la comparación entre diferentes ejemplos para interpretar mejor el origen, por ello, "encontrar otro ejemplo de vida aportaría una información valiosísima a la hora de entender la vida en la Tierra por comparación".

En cuanto a cómo se busca, el científico ha explicado que se trata de "encontrar un indicador inequívoco de la presencia de vida, algo que sólo sea posible por procesos biológicos". "Hasta ahora, ninguno de los postulados (metano, oxígeno, ozono) nos sirven porque también pueden crearse a través de otros procesos como los geológicos", ha apuntado.

Cuesta ha señalado que el descubrimiento de vida en el espacio sería "la noticia científica más trascendente, no sólo del milenio sino también, posiblemente, de la historia de la ciencia". Sin embargo, ha destacado la necesidad de "ser muy cautos en este tema" en el que, a su juicio, "hay que avanzar con paso lento y firme".

En el CAB hay varios proyectos relacionados con Marte. El más importante es REMS, la estación ambiental diseñada y desarrollada en el CAB, que ahora mismo está en Marte a bordo de la misión Curiosity de la NASA, que durante un año marciano (unos dos años terrestres) tomará datos meteorológicos y ambientales.

Además, el centro español participa en otras misiones al planeta rojo como ExoMARS de ESA en la que el CAB desarrolla un espectrómetro RAMAN. Igualmente, existe un instrumento igualmente desarrollado en el CAB que sirve para identificar signos de vida (SOLID) y cuyo diseño se está estudiando para utilizar en futuras misiones de NASA o ESA a Marte para buscar indicios de vida.