Actualizado 30/04/2018 11:10 CET

El Gobierno de Bolivia lamenta que García Meza muriese "en deuda con el pueblo"

El dictador boliviano Luis García Meza
REUTERS

   LA PAZ, 30 Abr. (EUROPA PRESS) -

   El Gobierno boliviano ha lamentado que Luis García Meza, el último dictador que gobernó el país --entre 1980 y 1981--, haya fallecido "en deuda con el pueblo" al no haber aclarado "muchos hechos que debieron esclarecerse", como la ubicación de los restos mortales del líder socialista Marcelo Quiroga.

   "Es una persona que se ha ido todavía en deuda con el pueblo boliviano", ha lamentado el ministro de Gobierno, Carlos Romero, horas después de que se confirmase la muerte de García Meza, que falleció el domingo de madrugada en una clínica militar tras haber sufrido sucesivos ataques cardíacos.

   Según Romero, García Meza será recordado por delitos contra la Humanidad, entre los que ha incluido el asesinato en 1980 de Marcelo Quiroga, la masacre de ocho líderes del Movimiento de Izquierda Revolucionario en 1981, y la muerte del religioso Luis Espinal, informa la agencia de noticias ABI.

   El ministro de Exteriores, Fernando Huanacuni, también ha llamado a "reflexionar los aspectos de la historia" tras el fallecimiento del dictador, al margen de la "solidaridad" a sus familiares en estos momentos. En este sentido, ha subrayado que "las dictaduras, intervenciones e injerencias" no resuelven los problemas de un país.

   García Meza y su ministro del Interior Luis Arce Gómez fueron condenados a 30 años de cárcel en 1993 por su responsabilidad en ocho crímenes cometidos por su régimen. Su mal estado de salud, sin embargo, le llevó a purgar gran parte de la pena en un centro médico.