El Gobierno brasileño envía a 120 militares a Roraima tras los disturbios entre brasileños y venezolanos

Paso fronterizo de Pacaraima, en el estado brasileño de Roraima
REUTERS / NACHO DOCE
Publicado 20/08/2018 17:34:29CET

   BRASILIA, 20 Ago. (EUROPA PRESS) -

   El Gobierno brasileño ha anunciado este lunes el envío de 120 militares como refuerzo ante los recientes ataques de bandas de brasileños contra desplazados venezolanos durante este fin de semana en Paracaima, Roraima. Los brasileños han atacado los asentamientos de venezolanos huidos de su país por la crisis económica y también ha habido vandalismo por parte de delincuentes venezolanos.

   Además, el Gobierno enviará a 36 profesionales sanitarios voluntarios para atender a los venezolanos, ha explicado el presidente brasileño, Michel Temer, tras una reunión de emergencia con sus ministros mantenida en el Palacio de la Alborada para abordar la situación en Roraima.

   El Ministerio de Seguridad Pública enviará de inmediato a 60 militares y otros 60 serán enviados próximamente, aunque no hay fecha concreta, con lo que sumarán junto a los ya presentes un contingente de 151 militares, según un comunicado del Gobierno recogido por Agencia Brasil.

   El sábado, vecinos de Pacaraima tras una manifestación atacaron los barracones y las acampadas de los venezolanos y prendieron fuego a algunas de estas instalaciones, con las pertenencias de los venezolanos incluidas.

   El Ejecutivo destaca que busca así defender "la protección y la integridad de los brasileños y los venezolanos". Además, explica que acelerará el traslado de venezolanos de Roraima a otros estados, mejorará los servicios de atención a estos desplazados en la frontera y se creará una comisión interministerial para estudiar medidas complementarias.

   Por otra parte, el Ejército brasileño ha informado de que cerca de 1.200 venezolanos han cruzado la frontera de vuelta a su país tras los incidentes en Pacaraima. Los datos proceden del puesto de identificación y recepción de la Policía Federal situado en la frontera. El puesto quedó cerrado por los disturbios, pero ya opera con normalidad.