Actualizado 27/01/2007 00:58 CET

Guatemala.- Muere al menos un preso en un motín dentro de una cárcel de cercana a la capital de Guatemala

FRAIJANES, (Guatemala), 26 Ene. (EP/AP) -

Al menos un preso murió hoy cuando los presos de un centro de detención conocido como Pavoncito en las afueras de la capital se amotinaron, informaron las autoridades.

"Visualmente puedo confirmar que hay un muerto, pero podrían ser más. Ya ingresó el pelotón antimotines de la policía y tenemos todo bajo control", dijo el viernes en las afueras del penal el portavoz del Sistema Penitenciario, Nery Morales.

Durante aproximadamente media hora, antes de que ingresaran los agentes de la policía, se pudo escuchar al menos medio centenar de disparos dentro del penal, a unos 20 kilómetros al suroeste de la capital guatemalteca.

El muerto, cuya identidad no revelaron las autoridades, cayó en una cancha de fútbol dentro de la cárcel. De momento no se explicaron las causas de su muerte.

De acuerdo con Morales, los reos agredidos formaban parte del antiguo Comité de Orden y Disciplina de la Granja Penal Pavón, que se disolvió en septiembre del 2006 en una operación policial en la que participaron unos 3.000 policías y soldados.

Ese Comité imponía su única ley dentro del penal y decidía la repartición de privilegios como televisores con señal satélite, jacuzzis, internet y otros lujos dentro de Pavón durante al menos una década hasta que las autoridades decidieron disolverlo.

"Cuando los trajimos vinieron mezclados con el resto de la población reclusa pero al comenzar las amenazas de muerte tuvimos que aislarlos", dijo Morales.

Los cerca de 150 presos del Sector 15 lograron de alguna forma romper las puertas de su área del penal y avanzaron hacia el lugar donde estaban los 125 aislados.

En total, en el centro penitenciario hay 1640 reos. Ninguno de los civiles que se encontraban de visita en el lugar cuando comenzó el motín resultó herido y fue posible evacuarlos a todos.

Los miembros del disuelto Comité de Orden y Disciplina de Pavón fueron trasladados a otras cárceles para evitar nuevas revueltas en Pavoncito.