Publicado 19/07/2015 19:07CET

Hallan a cuatro jóvenes con un tiro en la nuca presuntamente desparecidos por el Ejército de México

   MÉXICO DF, 19 Jul. (Notimérica) -

   De los siete jóvenes desaparecidos en el estado mexicano de Zacatecas a manos presuntamente de integrantes del Ejército de México en un operativo en busca de drogas y armas, según denunciasen los familiares de las víctimas, cuatro han aparecido asesinados con un tiro en la nunca, dos de ellos menores de edad.

   Los cuatro cuerpos, tres hombres y una mujer, fueron hallados en las mediaciones de una vivienda en construcción del municipio de Jerez, tras una denuncia anónima realizada a la Policía Municipal, y presentaban un estado en descomposición, según han informado las autoridades.

   La procuradora del estado, Leticia Soto, ha negado que los cuerpos hallados mostraran huellas de tortura, como señalaron inicialmente medios locales, y confirmado que los cuatro fueron asesinados de un tiro en la nuca.

   Las víctimas asesinadas son: Germán Martín García González, exmilitar que formó parte del 97º Batallón de Infantería (bajo el mando del coronel Pérez Reséndiz), Beatriz Hernández Hernández y los menores Fernando José y Guillermo. La búsqueda se mantiene con: María Alejandra Rocha Montes, Daniel Venegas Leaño, de 17 años de edad, y Víctor Hugo González Cisneros.

   Los siete jóvenes desaparecieron el pasado martes 7 de julio en un domicilio del municipio de Calera, donde, según ha recogido la revista 'Proceso', fueron detenidos por integrantes del 97º Batallón del Ejército liderados por el coronel Martínez Pérez Reséndiz, en un supuesto operativo de búsqueda de armamento y estupefacientes.

   "Hemos oído comentarios que decían que a lo mejor andaban en malas compañías, que por eso se los llevaron los soldados. Pero ¿no tendrían que ser llevados ante alguna autoridad si fuera cierto? Ahora han encontrado a los otros muertos, ¿les tenían que hacer eso si andaban mal? Ya no sé qué palabras usar para decirle cómo me siento", dijo la hermana de uno de los desaparecidos, Daniel Venegas, quien solía trabajar en un rancho de la región.

   Los resultados de las pruebas periciales y de necropsia apuntan a que habrían sido asesinado entre el 9 y 11 de julio, los familiares identificaron a las víctimas, al menos dos de los cuerpos, gracias a los tatuajes que se apreciaban físicamente.