Publicado 13/02/2015 14:49CET

Hallan los primeros ancestros de los mamíferos arbóreos y subterráneos

Ancestros de los mamíferos arbóreos
APRIL I. NEANDER, THE UNIVERSITY OF CHICAGO

MADRID, 13 Feb. (EUROPA PRESS) -

Los fósiles de dos mamíferos ancestrales interrelacionados, descubiertos en China, sugieren que la diversidad ecológica de los mamíferos modernos se origina hace más de 160 millones de años.

Los equipos internacionales de científicos de la Universidad de Chicago, en Estados Unidos, y el Museo de Historia Natural de Beijing, en China, que realizaron el descubrimiento detallan el descubrimiento este viernes en 'Science'.

Con garras para escalar y dientes adaptados para una dieta a base de la savia del árbol, 'Agilodocodon scansorius' es el mamaliaforme (parientes extintos hace tiempo de los mamíferos modernos) arborícola más antiguo que se conoce.

El otro fósil, 'Docofossor brachydactylus', es el mamaliaforme subterráneo más antiguo conocido, que posee múltiples adaptaciones similares a los topos dorados de África, con patas en forma de pala. Docofossor también tiene características esqueléticas distintas similares a los patrones formados por genes identificados en los mamíferos vivos, lo que sugiere estos mecanismos genéticos actuaron mucho antes del surgimiento de los mamíferos modernos.

"Constantemente nos encontramos con cada nuevo fósil que los primeros mamíferos eran tan diversos en las adaptaciones de alimentación y del aparato locomotor como los mamíferos modernos", afirma Zhe-Xi Luo, profesor de Biología y Anatomía de Organismos en la Universidad de Chicago y uno de los autores de ambas investigaciones. "El trabajo de base para el éxito de los mamíferos de hoy parece que se ha establecido desde hace mucho tiempo", añade.

'Agilodocodon' y 'Docofossor' proporcionan una fuerte evidencia de que los estilos de vida arbóreos y subterráneos surgieron temprano en la evolución de los mamíferos, convergiendo con los de los verdaderos mamíferos. Estas dos criaturas del tamaño de una musaraña, miembros de la orden mamaliaforme 'Docodonta', tienen adaptaciones únicas a medida para sus respectivos hábitats ecológicos.

'Agilodocodon', que vivió hace unos 165 millones de años tenía las manos y los pies con garras óseas curvas y proporciones de las extremidades que son típicas de los mamíferos que viven en los árboles o arbustos. Está adaptado para alimentarse de la resina o savia de los árboles, con los dientes delanteros de pala para roer la corteza. Esta adaptación es similar a los dientes de algunos monos modernos del Nuevo Mundo y es la evidencia más antigua conocida de alimentación de resina en mamaliaforme.

'Agilodocodon' también tenía bien desarrollados unos codos flexibles y las articulaciones de la muñeca y el tobillo, lo que le permitieron una movilidad mucho mayor, todas ellas características de los mamíferos que escalan. "Las dimensiones de los dedos y las extremidades óseas de 'Agilodocodon' están alineadas con las de los modernas arborícolas y sus incisivos son prueba de que se alimentaba de la savia de la planta", afirma el coautor del estudio David Grossnickle, estudiante de posgrado en la Universidad de Chicago.

"Es increíble que estas adaptaciones arbóreas ocurrieran tan temprano en la historia de los mamíferos y muestran que al menos algunos familiares de mamíferos extintos explotaron nichos herbívoros evolutivamente significativos, mucho antes que los verdaderos mamíferos", añade.

'Docofossor,' que vivió hace unos 160 millones de años, tenía una estructura y un cuerpo esquelético en proporciones muy similares a los de los modernos topos dorados de África. Tenía los dedos en forma de pala para cavar, molares superiores cortos y anchos típicos de los mamíferos que se alimentan bajo tierra y una postura tumbada indicativa de movimiento subterráneo.

'Docofossor' redujo los segmentos óseos de sus dedos, lo que llevó a dedos más cortos pero anchos. Los topos dorados africanos poseen casi la misma adaptación exacta, que proporciona una ventaja evolutiva en los mamíferos para la excavación. Esta característica se debe a la fusión de articulaciones de los huesos durante el desarrollo, un proceso influido por los genes BMP y GDF-5.

Las espinas y las costillas tanto de 'Agilodocodon' como de 'Docofossor' también muestran evidencia de la influencia de los genes observados en los mamíferos modernos. El primero tiene un límite claro entre la caja torácica y las vértebras lumbares que no tienen costillas y el segundo muestra una caja torácica gradual en la transición a las vértebras lumbares. Estos patrones cambiantes de transición torácico-lumbar se han visto en los mamíferos modernos y se sabe que están regulados por los genes Hox 9-10 y Myf 5-6.

"Creemos que los dígitos acortados de 'Docofossor', que es la viva imagen de los modernos topos dorados, muy bien podrían haber sido causados por BMP y GDF", señala Luo. "Ahora podemos proporcionar evidencia fósil de que los patrones genéticos que causan la variación en el desarrollo del esqueleto de los mamíferos modernos también actuaron en mamíferos elementales que se remontan al Jurásico", apunta.