Publicado 22/04/2021 17:54CET

Hija de la líder indígena asesinada Berta Cáceres: "La idea no es morir acá mártires sino luchar por un país diferente"

Archivo - La hija de la activista Berta Cáceres, Berta Zúñiga Cáceres
Archivo - La hija de la activista Berta Cáceres, Berta Zúñiga Cáceres - EUROPA PRESS - Archivo

   MADRID, 22 Abr. (EUROPA PRESS) -

   La coordinadora general del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH), Berta Zúñiga, hija de la líder indígena lenca asesinada en 2016 Berta Cáceres, ha explicado que los activistas no quieren "morir como mártires" en su país sino defender su tierra y expulsar a quienes "la explotan" y "violentan a las mujeres y a las poblaciones indígenas".

   "La idea no es morir acá como mártires, sino que queremos luchar por vivir en un país diferente; nuestra apuesta es por la vida, por desterrar de este país a los grupos de poder que explotan la tierra y violentan a las mujeres y a las poblaciones indígenas", ha afirmado Berta Zúñiga en una entrevista concedida a las ONG jesuitas Alboan y Entreculturas, y recogida por Europa Press, con motivo del Día Internacional de la Tierra.

   Alboan y Entreculturas, han llamado la atención sobre el importante papel de las organizaciones y activistas sociales que defienden el medioambiente. Según apuntan, en Honduras, la deforestación y la destrucción de la naturaleza sigue estando muy presente con el fin de conseguir productos como madera, aceite de palma y minerales.

   "La explotación intensiva de recursos naturales, el crecimiento desmedido de las áreas urbanas o la apropiación de la tierra son algunas de las amenazas que hacen peligrar la integridad de los diferentes pueblos indígenas que llevan centenares de años viviendo de la tierra", ha afirmado la coordinadora de Cooperación Internacional de Alboan, Leire Morquecho.

   Actualmente, según recuerdan, más de 2,5 millones de personas en los países de América Central se encuentran en situación de inseguridad alimentaria por las fuertes sequías.

LA PANDEMIA AGRAVA LA SITUACIÓN

   "A todo esto se le suma la crisis sanitaria que estamos viviendo por la Covid19, una pandemia que agrava la situación de aquellos grupos más vulnerables o que se encuentran en lugares remotos donde difícilmente llega la asistencia sanitaria o educativa", explica la coordinadora de Cooperación Internacional para América Latina de Entreculturas, Gemma López.

   Desde Alboan y Entreculturas, que trabajan en Honduras desde el año 2000, apuntan que es una de las regiones más ricas del mundo, en cuanto a recursos, biodiversidad y culturas, sin embargo, señalan que "es una de las zonas más amenazadas del planeta por el deterioro institucional que sufren y que conlleva a otros problemas sociales como la violencia, la desigualdad y la vulnerabilidad frente a los desastres naturales".

   "La tierra es el espacio donde se materializa la vida. No es solo el terreno, sino que es todo aquello que lo compone y lo que se construye a su alrededor", advierte Berta Zúñiga.

   Por su parte, el padre jesuita Ismael Moreno, director de Radio Progreso y del Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación (ERIC) en Honduras, y que se ha convertido en uno de los principales defensores de la democracia y los derechos humanos en su país, ha explicado que, para la población indígena, la tierra es su hogar, pero advierte de que es un foco constante de ataque, en la medida en que las industrias extraen recursos en áreas cada vez más remotas.

   "Los ríos, las minas, los bosques son entendidos como un campo para capturar y convertirlo en dinero, llevándose por el medio a las poblaciones", asegura Moreno, conocido como 'padre Melo', al tiempo que añade que no nacieron "en la lucha para defender la tierra, sino para promover la vida".

   De acuerdo con los datos más recientes citados por Alboan y Entreculturas, al menos 40 personas defensoras de la tierra han muerto en circunstancias de violencia tras el asesinato de Berta Cáceres. Esta cifra sitúa a Honduras como el país con la tasa más alta de asesinatos contra personas defensoras per cápita.

   Cinco años después del asesinato de su madre, Berta Zúñiga se enfrenta al juicio contra el presidente de la empresa hidroeléctrica que Cáceres trataba de evitar y presunto autor intelectual de su muerte, David Castillo.

   Respecto a esta situación, desde Alboan y Entreculturas creen que es importante que, tanto en Honduras como en el resto del mundo, "se garanticen la protección y los recursos necesarios para seguir defendiendo la tierra"; "se ponga fin a la corrupción y a proyectos abusivos empresariales", y "se proteja a la población indígena y sus derechos humanos".

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