Publicado 08/01/2016 22:13:49 +01:00CET

Un hombre ataca a un agente de Policía en Filadelfia "en nombre del islam"

 Edward Archer
REUTERS

   NUEVA YORK, 8 Ene. (Reuters/EP) -

   Un hombre de 30 años de edad ha sido detenido en Filadelfia (EEUU) por herir a un agente de Policía tras emboscar la pasada noche su vehículo, al que disparó hasta en más de una decena de ocasiones "en nombre del islam". El agresor dijo ser leal al grupo terrorista Estado Islámico.

El hombre ha sido identificado como Edward Archer, de 30 años de edad, y llevaba un zobe tradicional musulmán, según las imágenes captadas por las cámaras de vigilancia.

   El agente de Policía, identificado como Jesse Hartnett, de 33 años, fue alcanzado tres veces en el brazo y ha sido trasladado al Hospital Presbiteriano de Pensilvania, donde se encuentra estable, aunque tendrá que afrontar una larga recuperación porque su brazo está roto y tiene los nervios dañados.

Archer resultó herido por los disparos efectuados en respuesta por el propio Harnett y fue finalmente reducido cuando intentaba escapar. La Policía recuperó de la escena del delito una pistola semiautomática de 9mm.

"No me puedo creer el agente haya sobrevivido", ha declarado el comisario de Policía, Richard Ross, que calificó la emboscada de un acto "absolutamente maligno" en declaraciones recogidas por el diario 'Philadelphia Daily News' a través de su portal de noticias Philly.com.

ISLAM

   El comisario Richard Ross ha informado en rueda de prensa de que Archer "ha confesado cometer su cobarde acción en nombre del islam". El capitán de la Policía de Philadeplhia, James Clark, ha añadido que el atacante explicó que "jura lealtad a Estado Islámico y sigue a Alá", si bien las autoridades han descartado que forme parte de una célula.

   "Fue lo suficientemente espabilado para no incriminarse en una conspiración", ha apuntado Ross. "No parece ser alguien estúpido, sino violento", ha añadido.

    Sin embargo, la madre de Archer, Valerie Holliday, ha explicado al 'Philadelphia Inquirer' que su hijo, el mayor de siete hermanos, sufrió daños en la cabeza jugando al fútbol y había comenzado a comportarse de forma "extraña". Según su madre, hablaba solo y oía voces, por lo que llegó a pedirle que acudiese al médico.