Publicado 08/10/2026 10:44

El homenaje a Maricarmen sigue en Sol: "No se puede desalojar un recuerdo"

Vecinos y simpatizantes dejan flores, velas y mensajes frente a la sede de la Comunidad de Madrid

Altar en homenaje a Maricarmen en la Puerta del Sol de Madrid
Altar en homenaje a Maricarmen en la Puerta del Sol de Madrid - EUROPA PRESS

MADRID, 8 Oct. (EUROPA PRESS) -

El pequeño altar instalado en la Puerta del Sol frente a la sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid en recuerdo de Maricarmen, que falleció este miércoles, dos semanas después de ser desahuciada, sigue recibiendo la visita de personas que quieren despedirse de la anciana de 87 años cuyo caso ha alentado las protestas en la céntrica plaza de la capital española.

El altar cuenta con un cartel con un dibujo de Maricarmen y el lema 'no se puede desalojar un recuerdo'. Además, se han depositado varios ramos de flores, entre ellos claveles, velas y un peluche, así como carteles en los que se pueden leer mensajes como "si nos siguen matando, ocuparemos el cielo", "tenemos el testigo bien agarrado, Maricarmen" y "tus nietos no te olvidan".

Débora, una vecina que se ha acercado al altar, ha señalado en declaraciones a Europa Press que se siente "triste", ya que el fallecimiento de Maricarmen "representa la metáfora de lo que está pasando en España con el tema de la vivienda, la justicia social y el desajuste que hay". "Estoy muy triste, la verdad", ha enfatizado.

Preguntada sobre qué le gustaría que pasara a partir de ahora, Débora ha recalcado, visiblemente emocionada, que ya hay cosas que están pasando. A su juicio, el caso de Maricarmen ha supuesto "una chispa".

Otro de los simpatizantes que se ha acercado al altar ha calificado el fallecimiento de Maricarmen como "una salvajada" y "un asesinato" y, en declaraciones a Europa Press, ha recalcado que "hasta que no la han eliminado no han parado". "Es que yo tenía una abuela y es como si fuera mi abuela", ha indicado.

A su juicio, toda la situación en torno a la vivienda "tiene que cambiar". "Que no desahucien a los abuelos, porque son personas que lo necesitan, más si llevan toda la vida en una casa. Tiene que cambiar todo esto. Tiene que cambiar, porque desde luego una vida vale más que una casa", ha subrayado.

Visiblemente emocionado, ha calificado también de "asesinatos" los recientes casos de suicidios de personas que iban a ser desahuciadas. "Todos tenemos derecho a una vivienda digna y se lo saltan. Nada más van a su conveniencia y al dinero", ha lamentado.

"UN BLANCO FÁCIL"

Mientras tanto, gran parte de la explanada de la Puerta del Sol continúa ocupada por las tiendas de campaña de la acampada. José Antonio, de 25 años y participante en la protesta, ha relatado en declaraciones a Europa Press que durante esta mañana varias personas se están acercando al altar dedicado a Maricarmen para dejar carteles y velas.

"Antes, por ejemplo, ha venido una señora periodista que me ha dado una vela para que la encendiera por un periodista que había fallecido, porque le gustaría verla puesta", ha señalado.

Sobre el caso de Maricarmen, opina que ha sido "un blanco fácil" y que le "toca mucho la moral" que se "estigmatice" a ancianos en la misma situación que ella por ser de derechas.

"Ayer hubo una pequeña agitación entre dos chavales, uno antifascista y otro neonazi, que se dieron supuestamente una paliza. No hubo sangre ni nada. Y, bueno, al final se pegaron dos críos con ideologías distintas, a los que les lavan el cerebro la política y los que están por encima de la política, que son bastante más importantes y peligrosos, estaban frotándose las manos. Y nada, que se lo siguen tomando como un Barça-Madrid, esta cosa. Al final tendremos que dar la cara y ellos, como son adultos, tendrán que asumir las consecuencias, seguramente", ha lamentado.

José Antonio ha comentado que este miércoles, después de que se conociera la muerte de Maricarmen, hubo "un intento de enfrentamiento entre núcleos antifascistas y núcleos de ideología falangista". Según ha relatado, hubo "un par de personas y tres" que pararon aquello rápidamente, ya que entendían que era algo que "no interesaba".

"La intención (de la acampada) es seguir, pero está habiendo robos a personas, está habiendo tensiones, está habiendo cosas que no son agradables. Y, bueno, aquí seguirá la gente si se comportan como personas y está a la altura de las circunstancias", ha indicado.

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