Actualizado 10/05/2015 13:02 CET

Homosexuales cubanos celebran bodas simbólicas en La Habana

Marcha de homosexuales en La Habana
Foto: STRINGER SHANGHAI / REUTERS

LA HABANA, 10 May. (Reuters/EP) -

   Un millar de homosexuales y transexuales cubanos han salido este sábado a las calles de La Habana para reivindicar su condición sexual en una sociedad en la que persisten rasgos discriminatorios y ante la que han celebrado una veintena de bodas simbólicas.

   La VIII Jornada Cubana Contra la Homofobia y la Transfobia ha tenido como acto central la celebración de 20 bodas simbólicas, en las que se han intercambiado votos como una señal de protesta por la ilegalidad de los matrimonios homosexuales en el país.

   Esta multitudinaria ceremonia se ha inspirado en la celebración de un centenar de bodas homosexuales en Toronto el pasado mes de junio con motivo del Orgullo Gay.

   "Nuestra familia nos acepta, pero la sociedad no. Y si mañana uno no está, el otro pierde todo. No es justo", ha explicado Raúl Orta, que se ha 'casado' con su pareja desde hace 13 años, Yaimel Medina.

   La marcha, al ritmo de la conga y los tambores que marcaban el ondeo de las banderas del arco iris, han acompañado a los homosexuales y transexuales que han celebrado su condición sexual sin temor a represalias.

MAYOR REPRESIÓN EN EL INTERIOR

   Orta ha indicado que la situación para los homosexuales en el interior del país es más dura que en la capital. Por ello, muchos homosexuales procedentes de provincias han celebrado su liberación en La Habana.

   "En el interior del país, ni tan siquiera soñar con un evento como éste. Es un evento único que es sorprendente para los gays que uno puede mostrar realmente la cara que tiene sin esconderse a nadie", ha afirmado Raiza Marmol, que se mudó desde  Camagüey hace dos años y ha intercambiado votos con su pareja, Yatiana García.

   Durante los últimos años la homosexualidad ha cobrado protagonismo en el país por el apoyo abierto de Mariela Castrol, hija del actual presidente, Raúl Castro. En el pasado, Cuba envió a homosexuales a campos de trabajo, una política que el presidente cubano admitió que fue errónea.