Honduras.- RSF condena la muerte del último periodista asesinado en Honduras y denuncia amenazas contra varios medios

Actualizado 21/04/2010 21:03:58 CET

TEGUCIGALPA, 21 Abr. (EUROPA PRESS) -

Reporteros Sin Fronteras (RSF) condenó este miércoles la muerte del periodista Georgino Orellana que se convierte en el séptimo informador asesinado en Honduras en lo que va de año y denunció el acoso y la ocupación que han sufrido varios medios de comunicación desde el golpe de Estado del pasado 28 de junio en el país centroamericano.

La organización consideró que la prensa hondureña es víctima de una gran inseguridad desde el golpe de Estado que generó una grave crisis política en el país que se prolongo siete meses hasta la celebración de las elecciones del 29 de noviembre. Responsabiliza de esta situación al Gobierno de Porfirio Lobo que, a su juicio, no ha sabido revertir el clima de violencia contra los informadores.

"Pese a las recientes promesas del gobierno, no se ha hecho justicia en ninguno de los casos que tuvieron lugar tras el golpe de Estado del 28 de junio de 2009, estén o no ligados directamente a este evento. Ya de por sí víctima de una gran inseguridad, la prensa hondureña vive desde entonces una situación aún más dramática", recoge el comunicado facilitado por RSF.

Esta tensión se refleja en los numerosos crímenes que han tenido lugar desde el golpe de Estado y, en concreto, en los asesinatos de siete periodistas en lo que va de año, así como en las diversas amenazas de las que han sido objeto los medios de comunicación que en su momento se opusieron al régimen interino.

"Este año Honduras se ha clasificado como el país más peligroso del planeta para los profesionales de los medios de comunicación. Una ola de violencia que ha forzado a tres periodistas al exilio", reza el documento.

El último asesinato ha sido el de Georgino Orellana, director de un programa de la Televisión de Honduras y catedrático universitario, que murió este martes tras recibir un disparo en la cabeza a su salida de las instalaciones del canal en San Pedro Sula.

A estos crímenes se suman las amenazas dirigidas contra Radio Progreso, que fue ocupada por el Ejército horas después del golpe de Estado para impedir que difundiera información. Recientemente la emisora local La Voz de Zacate Grande y Canal 40 también han sido objeto de mensajes represivos.