Iberoamérica y los derechos LGTBIQ, situación en cada país

Publicado 28/06/2019 14:09:10CET
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   MADRID, 28 Jun. (Notimérica) -

   La visibilidad cotidiana de las reivindicaciones del colectivo de Lesbianas, Gais, Transexuales, Bisexuales, Intersexuales y Queer (LGTBIQ) ha aumentado a nivel mundial con motivo del mes de la lucha por la diversidad sexual.

   Sin embargo, y desafortunadamente, los casos de homofobia no han cesado, y los avances por alcanzar la plena libertad y normalización que persigue esta comunidad llegan con cuentagotas. Además, la situación se complica en Iberoamérica, y especialmente desde la llegada al poder de fuerzas ultraderechistas.

   El año 2018 comenzó con un gran impulso a favor del colectivo LGTBIQ protagonizado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). El organismo instó a los gobiernos de la región iberoamericana a la legalización del matrimonio y sindicatos del mismo sexo, respondiendo a una petición del expresidente de Costa Rica Luis Guillermo Solís (2014-2018).

   Desde la emisión de este histórico fallo, varios países se han sumado a la adopción del mismo. Sin embargo, todavía queda mucho camino por recorrer en una región marcada por una gran brecha en materia de progreso legal, aunque a lo largo del año pasado se han alcanzado importantes hitos.

ARGENTINA, URUGUAY, BRASIL Y COLOMBIA

   Argentina es la nación iberoamericana que se convirtió en pionera en cuanto a la legalización del matrimonio igualitario, una ley que se disfruta en el país desde el año 2010. De acuerdo con datos oficiales, durante los primeros seis meses de vigencia de la ley contrajeron matrimonio unas 1.100 parejas del mismo sexo.

   Poco después, la Ley de Matrimonio Igualitario llegó a Uruguay, en 2013, siendo el segundo país de Latinoamérica en alcanzar esta libertad. A pesar de ello, las situaciones discriminatorias persisten en este país, aunque también se han recabado pequeños hitos. Un claro ejemplo de esta normalización y aceptación es el caso de Michelle Suárez, primera senadora transexual del país.

   Sorprendentemente, y paradójicamente con respecto al reciente giro hacia la ultraderecha del país, Brasil fue la tercera nación en legalizar la unión entre personas del mismo sexo en el año 2013. Previa a esta legislación, desde el año 2011, y hasta el momento, el Supremo Tribunal Federal considera que las uniones de hecho homosexuales constituyen una familia, según la Constitución Federal.

   Por su parte, en abril de 2016, el Congreso de Colombia legalizó el matrimonio legal entre parejas del mismo sexo, con el matiz de que la Corte Constitucional declaró en 2012 que no se puede cambiar la definición tradicional de matrimonio, entendida como la unión entre un hombre y una mujer.

   Desde entonces, y abriendo una nueva página en la diversidad de uniones civiles a nivel regional, la nación colombiana también ha legalizado la posibilidad de que dicha unión sea entre más de dos personas. Así, Colombia es el primer país en celebrar una boda entre tres hombres.

ECUADOR

   El Gobierno de Ecuador es, hasta la fecha, el último en respetar la decisión emitida hace escasos días por la Corte Constitucional de la nación sudamericana, el cual insta a comenzar el proceso de legalización del matrimonio homosexual, según aseguró la semana pasada el presidente de Ecuador, Lenín Moreno.

   La decisión ha desencadenado gran polémica en el país, aumentando la tensión entre el colectivo LGTBIQ y el sector más conservador del Estado ecuatoriano. De hecho, el fallo ha sido rechazado por la Iglesia Católica y otros grupos religiosos, que solo reconocen el matrimonio como la unión entre un hombre y un mujer.

CHILE

   Actualmente, Chile es el único país que reconoce oficialmente la unión civil entre personas del mismo sexo, situación que compartía hasta hace unos días con Ecuador. Sin embargo, la comunidad LGTBIQ del país aspira a que se apruebe el matrimonio igualitario, así como que se permita la adopción de niños por parte de parejas del mismo sexo.

   Como forma de reclamo, más de 100.000 personas participaron el pasado domingo en la XIX Marcha del Orgullo, movilización en la que tampoco faltó la exigencia social por el cese de los ataques violentos de tipo homófobo hacia los miembros del colectivo LGTBIQ.

SIN RECONOCIMIENTO

   La Constitución de Bolivia solo permite la unión matrimonial entre personas de diferente sexo. Sin embargo, desde 2011 grupos progresistas del país, como la Coalición Boliviana de Organizaciones LGTBIQ (COALIBOL), han presentado varios proyectos con el objetivo de regular la unión civil entre personas del mismo sexo.

   Por su parte, Paraguay continúa siendo uno de los países más conservadores de la región. Mientras que en el país es legal mantener relaciones sexuales homosexuales, está penado formar parejas y hogares del mismo sexo.

   En esta línea, Perú consiente las prácticas de tipo sexual entre personas del mismo sexo desde el año 1924. Sin embargo, ni el matrimonio igualitario ni la unión es legal en el país.

La Carta Magna venezolana protege y defiende el matrimonio entre un hombre y una mujer. Por ende, el colectivo LGTBIQ vive una situación dramática, puesto que no gozan de libertad matrimonial legal ni tampoco pueden acceder a una unión civil.

   Aprovechando la inestabilidad política venezolana y la autoproclamación del presidente "encargado" Juan Guaido, la primera y única diputada transexual del país, Tamara Adrián, ha pedido al líder de la oposición "que se pronuncie sobre los derechos LGTB".

ÍNDICE DE VIOLENCIA

Alcanzar la libertad matrimonial a nivel legal simboliza, en cierto modo, la diversidad sexual de un país. Sin embargo, el índice de violencia homófoba y tránsfoba es el factor a nivel social que materializa el escaso progreso en esta materia.

   Tomando como referencia la región iberoamericana y las particularidades de cada país, se observa que las cifras de violencia no descienden, a pesar de que muchas naciones han legalizado el matrimonio igualitario o la unión civil.

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