Publicado 26/06/2015 05:49CET

La joven rusa que asesinó a su madre y hermana en Tijuana se enfrenta a 80 años de cárcel

Anastasia Lechtchenko Masney
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MÉXICO DF, 26 Jun. (Notimérica) -

La rusa Anastasia Lechtchenko Masney, responsable confesa del asesinato de su madre y hermana autista de doce años edad en la ciudad mexicana de Tijuana (estado de Baja California, fronterizo con Estados Unidos) --por considerarlas "brujas"--, seguirá presa en el penal de La Mesa después de que el Juzgado Quinto Penal haya ratificado el auto de formal prisión.

La joven, a quien se le imputa el delito de homicidio agravado por parentesco consanguíneo, se enfrenta a una condena de hasta 80 años, tal y como ha informado el diario mexicano 'Excelsior'.

Según el testimonio de una amiga, la joven planeaba --tras matar a su madre y a su hermana-- conseguir una pistola para asesinar a su padre, Igor, y suicidarse posteriormente.

La joven rusa, de 19 años, se había declarado previamente responsable de la decapitación, desmembramiento y extracción de corazón y ojos sobre ambas víctimas --la madre, Yuliya Masney Safonchik, y la hermana, Valeria Lechtchenko Masney-- ante la Unidad de Homicidios Dolosos de la Procuraduría de Justicia del estado de Baja California.

El subprocurador contra la Delincuencia Organizada de la Procuraduría del estado, José María González, ha explicado que una vez en la cárcel será el juez quien determine el futuro legal de la rusa, aunque asegura que se tienen pruebas contundentes para que la acusada reciba una sentencia condenatoria por el doble homicidio, "calificado con la agravante en razón de parentesco".

José María González ha señalado que Anastasia Lechtchenko había mantenido una imagen tranquila en su detención y que la frialdad en la narración de los asesinatos, y su posterior desmembramiento, derivaría en el análisis sobre sus facultades mentales.

"Si no está en el pleno ejercicio de sus facultades debe acreditarse, lo que conllevaría ciertos beneficios en el grado de ser inimputable. La rusa confesó haber tardado seis horas en limpiar la escena del crimen", indicó el subprocurador de Tijuana.

Respecto al comportamiento del padre Igor Lechtchenko, las autoridades han declarado que estaba al tanto del avance de las investigaciones, pese a que no han mantenido contacto directo con él desde el 11 de junio, día en que se presentase a reclamar los cuerpos y mencionase que "tenía sentimientos encontrados y el caso no despertaba su interés".