Publicado 07/01/2026 14:56

Marta Jiménez Serrano narra en 'Oxígeno' una fuga de monóxido en su hogar y reclama acceso ágil y universal al psicólogo

Archivo - La escritora Marta Jiménez Serrano firma 'Oxígeno' (Alfaguara)
Archivo - La escritora Marta Jiménez Serrano firma 'Oxígeno' (Alfaguara) - JAIRO VARGAS - ALFAGUARA - Archivo

    MADRID, 7 Ene. (EUROPA PRESS) -

   La escritora Marta Jiménez Serrano firma 'Oxígeno' (Alfaguara), una novela en la que relata el accidente que sufrió en noviembre de 2020 -antes de publicar su primer libro- a causa de una fuga en la caldera de su casa que casi la mata a ella y a su entonces pareja.

   "El libro se puede entender de manera política", ha asegurado la autora en una entrevista con Europa Press en la que ha destacado la importancia que tiene para el relato la sanidad pública o la crisis de la vivienda. El libro llega este jueves a las librerías españolas.

   En 'Oxígeno', Jiménez Serrano comienza situándose en el sábado de noviembre de 2020 en el que, sin saberlo, ella y su pareja se estaban muriendo por una fuga de monóxido de carbono -derivado de una "negligencia" por parte de la arrendadora que les alquiló esa casa que tenía una toma de gas ilegal- que los fue adormeciendo hasta que ella se cayó desplomada en el cuarto de baño, golpeándose la cabeza.

   "No me gusta llamarlas así, pero esas cosas que llamamos lujos porque no tenemos todos acceso a ellas, como la terapia, el poder parar o el poder tener tiempo para procesar algo que te ha ocurrido, deberían ser derechos universales. Todavía reaccionamos mucho más y tenemos mucho más presentes las heridas físicas que las psicológicas. La seguridad social cubre un montón de cosas que nadie pone en duda que tengan que cubrir. Si tú te tuerces un tobillo te lo van a escayolar. Todos deberíamos poder acceder a una buena terapia con plazos razonables -porque sabemos que hay algunos psicólogos en la seguridad social pero que no dan citas-", ha reflexionado la escritora.

    Además, explica que este libro le ha enseñado a que todo el mundo debe aprender a parar, porque incluso la gente que puede hacerlo, no lo hace. "Tenemos que aprender a parar, porque también se nota mucho lo que haces mientras paras. No es lo mismo hacer 'scroll' o jugar a videojuegos que parar. No estás descansando. Tenemos que aprender a estar con nosotros mismos", ha afirmado.

    Después de cinco años, la autora recupera ese episodio -uno que "nunca" quiso "escribir"- porque de alguna manera le ha resultado "terapéutico" -aunque precisa que lo primero que la ayudó fue la terapia real- y porque como autora, es "imposible serlo, vivir una experiencia cercana a la muerte y no escribir sobre ella".

    "Había una doble cosa de necesitar escribirlo desde un punto de vista personal y también porque yo sé que esto es material poderosísimo para un libro. Así fui poco a poco entrando al libro, progresivamente y fui asumiendo que lo tenía que escribir", ha añadido.

"HE SENTIDO MUCHO LA FALTA DE REFERENTES (FEMENINOS)"

   La autora de 'Los nombres propios' (Sexto Piso) y 'No todo el mundo' (Sexto Piso) publica esta nueva novela con una sensación de privilegio, algo que le mantiene alejada de la "presión" porque no quiere centrarse en la parte "negativa" de su "gran fortuna".

   Después del éxito de esos primeros libros -de hecho, 'Oxígeno' cuenta el incidente que ocurrió antes de la publicación de su primer ejemplar- Jiménez Serrano asegura que se siente "contenta" de sentirse reconocida y de que las escritoras que vengan después de ella la puedan tomar de referencia.

   "He sentido mucho la falta de referentes (femeninos). Cuando yo era pequeña, siempre lo cuento, pero yo quería ser como Jo March, que es la protagonista de 'Mujercitas'. Y hablo de la película, ni siquiera me había leído el libro. Ahora lo pienso y es que la única escritora que yo tenía a mi alrededor era un personaje de ficción", ha explicado.

    Aunque el accidente sí ha cambiado la forma que tiene de relacionarse con su propio cuerpo, Jiménez Serrano ha apuntado a que ha cambiado para bien y que ahora lo valora más.

   "La sensación de estar tumbada y que mi cuerpo no respondiese, la sensación de estar absolutamente despojada de mi cuerpo, sí me ha hecho luego adueñarme más de él. Estoy más adueñada de mi cuerpo y de mi vida porque cuando te das cuenta de que se va... Recuerdo muy bien esa sensación y estoy más en mi cuerpo que antes", ha reconocido.

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