Más de 3.000 escuelas siguen dañadas un año después de los terremotos de México, según UNICEF

Niños en una escuela temporal de Oaxaca.
UNICEF
Actualizado 13/09/2018 8:47:14 CET

MADRID, 13 Sep. (EUROPA PRESS) -

El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha alertado de que un año después de los devastadores terremotos registrados en México 3.444 escuelas siguen parcial o completamente dañadas y ha recordado que los menores del país siguen necesitando apoyo.

En el informe de UNICEF sobre la situación humanitaria de la infancia y la adolescencia en México tras los seísmos reconoce importantes avances tanto en la preparación y respuesta ante emergencias como en lo referente a la cobertura de las necesidades de los menores afectados por los terremotos del 7 y 19 de septiembre de 2017.

Sin embargo, el documento reitera la necesidad de poner la infancia en el centro de la respuesta humanitaria para que "se cumplan los derechos de los afectados por el desastre natural". Así, UNICEF ha recordado que ningún niño debe permanecer fuera de la escuela o en condiciones que afecten de forma negativa a su derecho a tener una educación.

A pesar de que el abastecimiento de agua se ha ido restableciendo paulatinamente, la cantidad de agua que llega a las viviendas ha disminuido. Según el texto, la vida de las comunidades ha cambiado significativamente a causa de los seísmos.

"Los niños siguen necesitando atención psicosocial, pero los servicios disponibles para atenderlos son limitados. Recuperar espacios adecuados y seguros para que puedan aprender, socializar, jugar y participar en actividades comunitarias es una necesidad urgente, y la reconstrucción del sector educativo debe seguir siendo una prioridad", indica el informe.

Tras producirse los terremotos, UNICEF hizo un llamamiento para recaudar 6,6 millones de dólares (5,6 millones de euros) para cubrir las necesidades de los niños, entre las que se encuentran el acceso a agua, saneamiento e higiene, educación, salud y nutrición, protección infantil y políticas sociales.

"El trabajo de UNICEF en México es posible en una gran medida gracias a las contribuciones de individuos y empresas, y lo mismo sucedió durante esta emergencia. Un dato interesante es que, de los más de 8 millones de dólares recaudados, el 80 por ciento provino del extranjero, demostrando la solidaridad del mundo hacia los niños y niñas de México", ha explicado Christian Skoog, representante de UNICEF en México.

Además, UNICEF ha destinado el 31 por ciento de estos recursos a la respuesta inmediata a la emergencia y el 69 por ciento restante al plan de recuperación. En ambas fases, aproximadamente el 52 por ciento de los recursos se destinó a educación (para retomarla lo antes posible), el 22 por ciento a protección (ante la extrema vulnerabilidad de los niños en situaciones de este tipo), otro 22 por ciento a agua, saneamiento e higiene, un 3 por ciento a salud y nutrición, y un 1 por ciento a políticas sociales.

"México es un país expuesto a múltiples fenómenos naturales que está trabajando para aumentar su resiliencia ante las emergencias, ha incrementado su cultura de protección civil y ha avanzado mucho desde 1985, como fue evidente en 2017: hubo menos muertos y heridos, y menor daño a ciertos tipos de infraestructura", ha asegurado Skoog.

"Ahora tenemos la oportunidad de dar dos importantes pasos: debemos asegurar la continuidad de la educación durante y después de una emergencia por medio de escuelas más seguras, y debemos también desarrollar protocolos y mecanismos de respuesta enfocados en la infancia, para que en futuras emergencias sufran los menos efectos posibles y su recuperación mucho más rápida", ha explicado.

Skoog ha señalado que UNICEF está dispuesto a compartir su experiencia en emergencias a nivel mundial, para apoyar, por ejemplo, el fortalecimiento de sistemas de información que aseguren una respuesta aún más sólida y rápida en futuras emergencias en México.