Actualizado 20/11/2015 08:30 CET

México conmemora los 105 años de la Revolución que marcó la historia

Revolución mexicana
WIKIMEDA COMMONS

   MÉXICO DF, 20 Nov. (Notimérica) -

   Se cumplen 105 años de un acontecimiento que marcaría la historia de México: la Revolución mexicana contra la dictadura del general Porfirio Díaz, que comenzó en 1876 después de que este se alzara en armas contra el presidente Sebastián Lerdo de Tejada.

   En 1877, el Congreso le declaró presidente, cargo que dejó definitivamente en 1911 tras un cambio de gobierno --Manuel González (1880-1884)-- y de reformas. Este periodo es conocido como 'Porfiriato', caracterizado por unas reformas que en su mayoría beneficiaron a los capitalistas extranjeros en detrimento de los mexicanos.

   Al comienzo del mandato de Díaz se dieron sublevaciones que fueron claves para el surgimiento del movimiento de la Revolución Mexicana, protagonizada por una población harta de un régimen en el que apenas surgían nuevos dirigentes, la riqueza se acumulaba en manos de unos pocos mientras la mayoría se sumía en la pobreza y las condiciones de los campesinos y de los obreros en las fábricas eran infrahumanas.

   En 1906, el Partido Liberal Mexicano (PLM) organizaba las primeras insurrecciones contra Díaz y se produjeron las huelgas como Canalea y la de Río Blanco.

HUELGAS DE RÍO BLANCO Y CANALEA

   La industria minera era la más importante del país en el siglo XX. Los propietarios de las zonas mineras era inversionistas extranjeros beneficiados por las políticas impulsadas por Díaz; por el contrario, los mineros mexicanos vivían en condiciones de explotación y pobreza con escasos o nulos derechos laborales.

   Además, el presidente había prohibido a los trabajadores que se organizaran e iniciaran cualquier revuelta. Pero el 1 de junio de 1906, los obreros de las Minas de Cananea hicieron estallar una huelga por salarios más altos y un trato igualitario para trabajadores mexicanos.

   Medio año después se producía otro levantamiento, esta vez en el sector textil, otro de los más fuerte del país y en donde los trabajadores sufrían la explotación con jornadas de hasta 15 horas diarias y sueldos que apenas llegaban a los 35 centavos al día.

   Ante esta situación, los trabajadores convocaron una huelga en diciembre de 1906 pidiendo la intervención del presidente en su favor. Pero el resultado fue el contrario: el 4 de enero de 1907 el gobierno emitió una sentencia que favorecía a los empresarios, ordenando a los trabajadores regresar a sus labores el día 7.

   Fue el mismo 7 cuando empleados de la fábrica de Río Blanco se amotinaron en las inmediaciones del edificio. Tras intentar sin éxito quemarla, se dirigieron a la tienda de raya para saquearla e incendiarla. Después fueron a la gendarmería, liberaron a los presos y tomaron rumbo a Nogales, donde fueron masacrados por los soldados del 13º Batallón.

FRANCISCO I DE MADERO

   El partido de Díaz había comenzado a debilitarse por el evenjecimiento del mismo y del propio presidente. Otro motivo fue la pérdida de apoyo de los 'reyistas', seguidores del gobernador de Nuevo León Bernardo Reyes, ligado al presidente, y que pasaron a ser opositores.

   En 1908, una entrevista concedida por el presidente al redactor del'Pearson's Magazine' James Creelman vuelve a agitar a la sociedad, debido a las insinuaciones de Díaz que provocó que la población se preguntara si pretendía seguir en el poder.

   Ante esto, al año siguiente surgieron dos aspirantes a la lucha electoral: el Partido Nacional Democrático (formado en parte por los 'reyistas') y el Partido Antirreeleccionista en cuyas filas se hallaba Francisco I. Madero.

   Díaz había anunciado que dejaba el cargo y la celebración de elecciones en 1910. Sin embargo, volvió a asumir la candidatura. Ese mismo año comenzó a hacerse grande la figura de Madero, quien se postulaba como principal rival, ya que contaba con el apoyo de la clase trabajadora.

   Pero Díaz ordenaba su encarcelamiento acusándole de incitar a la revolución y de ultraje a las autoridades. De este modo, el general era reelegido el 26 de junio, con Ramón Corral en la vicepresidencia. Poco después Madero obtenía su libertad, pero no podía salir del estado de Nuevo León, donde fue encarcelado.

   Sin embargo, consigue fugarse hacia Texas, donde lanzó el plan de San Luís de Potosí (5 de octubre), en el que declaraba nulas las elecciones y convocaba nuevos comicios, enarbolaba el principio de no reelección del Presidente y llamaba al pueblo a una rebelión nacional el 20 de noviembre contra el 'porfiriato'.

LA REVOLUCIÓN

   Madero encargó al líder antirreeleccionista Aquiles Serdán que organizara una rebelión en Puebla, pero el 19 de noviembre fue asesinado por las autoridades.

   El pueblo hizo caso al llamado de Madero y el 20 de noviembre de 1910 se produjeron hasta 13 levantamientos, comenzando en Gómez Palacio, en el estado de Durango y continuando en Chihuahua, Coahuilla, Veracruz y San Luis de Potosí.

   En este momento surgen algunos nombres claves de la revolución como Emiliano Zapata, Pascual Orozco o 'Pancho' Villa entre otros. A finales de noviembre el levantamiento se había extendido a siete estados.

   Desde mediados de noviembre hasta enero se sucedieron multitud de batallas con victorias para ambos bandos. Entre tanto, Madero, que se había dirigido a Nueva Orleans para organizar el movimiento, decide volver en febrero a México para asumir el liderazgo de la rebelión, tras lo que decide combatir en Ciudad de Juárez, fronteriza con Estados Unidos.

   La invasión de los maderistas de Ciudad de Juárez con su posterior batalla (del 8 al 10 de mayo), sumado a que EEUU estaba reuniendo a su ejército en la frontera, llevó al presidente a negociar un acuerdo de paz.

   Finalmente, el 17 de mayo se firmó un armisticio válido para todo el país, y cuatro días después celebraron los Tratados de Ciudad Juárez, en donde se aceptaba la renuncia de Díaz y de Corral, dando fin el día 25 a la época del porfiriato. El 31 de mayo, Díaz abordó un barco rumbo a Europa, donde permaneció en el exilio hasta el 2 de julio de 1915, fecha en que falleció.

   El mismo 25 de mayo de 1911, el entonces secretario de Relaciones Exteriores, Francisco León de la Barra, tomó posesión de la presidencia de forma interina, y se mantendría hasta el 6 de noviembre.

LEVANTAMIENTOS CONTRA MADERO

   El Partido Antirreeleccionista fue reorganizado en el Partido Constitucional Progresista, que proponía a Madero como presidente, resultando elegidos en las elecciones extraordinarias de octubre.

   A los pocos días, Zapata se sublevaba después de exigirle que expidiera la ley Agraria --mejora de la vida en el campo--, ante lo que el presidente solicitó la entrega de armas. Tras la falta de acuerdo, el 28 de noviembre Zapata da a conocer el 'Plan Ayala', que exigía, entre otras cosas, la renuncia de los gobernantes.

   El 25 de marzo de 1912, Pascual Orozco impulsa el 'Plan de la Empacadora', que acusaba a Madero de no haber cumplido los Pactos de San Luis y en el que llamaba a las armas.

   Otra conspiración --fracasada-- fue llevada a cabo por dos enemigos tradicionales de Madero: Bernardo Reyes y Félix Díaz. Reyes fue fusilado por los federales leales, pero Díaz, de la mano de Orozco, tomó el recinto militar 'La Ciudadela'.

   La lucha se extendió del 9 al 18 de febrero de 1913 --'la Decena Trágica'--, fecha en la que Huerta se alió con los insurgentes con el 'Pacto de la Ciudadela', firmado con la Embajada de Estados Unidos y acabando con el Gobierno de Madero.

   Huerta se hacía con el poder hasta el 15 de julio de 1914, año que comenzaba la etapa del constitucionalismo tras la 'Revolución constitucionalista' dirigida por Venustiano Carranza y Álvaro Obregón, entre otros y en la que intervino Estados Unidos, presidido por aquel entonces por Woodrow Wilson.

   Durante etapa, con Carranza al mando del Gobierno, se elaboró la Constitución de 1917, y al igual que otras, terminó con una sublevación, esta vez, del general Álvaro Obregón quien el 21 de mayo de 1920 ordenó el asesinato de Carranza.