Publicado 04/02/2021 04:59CET

México.- Detenido el exgobernador de Puebla Mario Marín acusado de torturar a la periodista Lydia Cacho

LYDIA CACHO
LYDIA CACHO - TWITTER - Archivo

MADRID, 4 Feb. (EUROPA PRESS) -

La Fiscalía General de México ha detenido este miércoles al exgobernador del estado mexicano de Puebla Mario Marín, acusado de un delito de tortura con agravio de la periodista Lydia Cacho.

El exmandatario ha sido detenido en Acapulco, después de dos años huyendo de la justicia tras la condena en abril de 2019 que ordenaba su arresto, junto con el del empresario Kamel Nacif, por su presunta responsabilidad en la tortura de Cacho en 2005.

Desde entonces, Marín era prófugo de la justicia y contaba con una ficha roja de la Interpol.

Asimismo, esta sentencia ordenaba la captura del exjefe de la Policía Judicial de Puebla Juan Sánchez Moreno y del exsubdirector de Mandamientos Judiciales Hugo Adolfo Karam.

Cacho fue detenida en Cancún, en el estado de Quintana Roo, en 2005 tras la publicación de su libro 'Los demonios del Edén', por delitos de presunta difamación y calumnias. En el texto hacia referencia a Nacif y a Jean Succar Kuri.

Tras su arresto, la profesional de la información fue trasladada, durante 23 horas, desde Cancún hasta Puebla, y durante el trayecto fue víctima de tortura psicológica.

El libro de Cacho destapaba una red de trata de niños que eran explotados sexualmente, en la que celebraban fiestas a las que "traían a gobernadores, senadores y empresarios para explotar sexualmente a niñas y niños de entre cuatro y 13 años", según ha explicado la propia periodista a 'El Universal'.

A raíz de la investigación del caso se reveló una conversación entre Marín y Nacif --que se refería a él como "el 'gober' precioso"-- en la que el exgobernador le decía al empresario que "le puse un pinche coscorrón a esta vieja cabrona", según recoge 'Milenio'.

Tras la noticia, Cacho ha publicado en su cuenta que hace 13 años también denunció que Marín lavaba dinero en Andorra, información ante la que "la Fiscalía General no movió un dedo".