Actualizado 04/11/2014 16:53 CET

Las investigaciones de los forenses argentinos mantienen en vilo a México

Militares mexicanos custodian una de las fosas halladas en Iguala (Guerrero)
Foto: JORGE LOPEZ / REUTERS

MÉXICO DF, 4 Nov. (Notimérica) -

   El trabajo arduo y preciso que desarrolla el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) en la búsqueda de los 43 normalistas de Ayotzinapa continúa casi un mes después sin que se haya podido determinar el paradero de estos estudiantes de magisterio.

   Se trata de una rigurosa investigación que mantiene en vilo al país y que cuenta con el respaldo de los familiares de los desaparecidos, que no confían en la búsqueda que está llevando a cabo el Gobierno mexicano.

   "No confiamos en las investigaciones que realiza la Procuraduría General de Justicia del Estado porque no tiene ni capacidad, ni legitimidad para asumir esta responsabilidad", aseguraban los familiares de los 43 normalistas, en los primeros días de investigación.

   Este grupo, que nació en 1984 para investigar los más de 9.000 desapariciones que hubo en Argentina durante la dictadura miliar, desarrolla su actividad en todo el mundo. Y de hecho, no es la primera vez que se desplaza a México, ya lo hicieron cuando se produjo en Ciudad Juárez, al norte del país, una oleada de feminicidios y para identificar los restos encontrados en fosas de San Fernando, en el norteño estado de Tamaulipas.

   A Iguala llegaron el 6 de octubre, con la misión de encontrar a los 43 estudiantes desparecidos. Pero casi un mes después continúa sin conocerse su paradero, mientras no paran de descubrirse en la zona nuevas fosas con cadáveres jamás identificados, que dan buena muestra del clima de violencia que se vive en la región.

   Con la llegada del EAAF, el Ejecutivo de Peña Nieto trataba de calmar las críticas, que familiares de los desparecidos y organizaciones de derechos humanos lanzaban contra el Gobierno, al que acusaban de negligente, de realizar una búsqueda "hostil y caótica" y de seguir "líneas de investigación muy cuestionables", como aseguró Amnistía Internacional.

   Pero el comienzo de la búsqueda siguió rodeada de polémica al denunciarse intentos de bloquear el trabajo de estos once forenses argentinos y restricciones para investigar algunas de las fosas y los restos depositados en la morgue.

   Antropólogos, arqueólogos, médicos forenses y especialistas en criminalística y balística del EEAF han comenzado de cero una investigación que no se limita al análisis científico, sino que va acompañado de entrevistas a testigos, familiares y compañeros de los 43 normalistas desaparecidos, además de un conciso estudio de numerosos documentos.