Publicado 24/01/2026 09:31

México anuncia el histórico descubrimiento de una tumba zapoteca de más de 1.400 años de antigüedad

La presidenta Sheinbaum celebra uno de los hallazgos arqueológicos "más importantes de la última década"

Descubrimiento de una tumba zapoteca en Oaxaca (México) a 23 de enero de 2026
Descubrimiento de una tumba zapoteca en Oaxaca (México) a 23 de enero de 2026 - INAH

MADRID, 24 Ene. (EUROPA PRESS) -

EL Gobierno mexicano ha anunciado el descubrimiento de una tumba de la cultura zapoteca de más de 1.400 años de antigüedad en el estado de Oaxaca, en lo que la presidenta del país, Claudia Sheinbaum, ha descrito como uno de los hallazgos arqueológicos "más importantes de la última década".

El enterramiento, describe el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ha sido descubierto en los Valles Centrales del estado y data aproximadamente del año 600. Contiene elementos escultóricos y pintura mural, entre ellos representaciones simbólicas asociadas al poder y a la muerte, así como frisos y lápidas con inscripciones de calendarios.

La tumba es una perfecta representación de la cultura del pueblo zapoteca, la "gente de las nubes", una de las civilizaciones mesoamericanas más importantes. Los zapotecas alcanzaron su apogeo entre los años 300 y 900 en el sur de México. Su capital, Monte Albán, que llegó a tener una población de alrededor de 35.000 habitantes, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987.

La antecámara de la tumba, por ejemplo, está decorada por un búho, que simboliza la noche y la muerte. Su pico cubre el rostro estucado y pintado de un zapoteca, posible retrato del antepasado al que estuvo dedicada la tumba, y al que sus descendientes recurrían como intercesor con las divinidades.

"Es el descubrimiento arqueológico más relevante de la última década en México por el nivel de conservación e información que aporta", señaló la Presidenta.

El umbral está flanqueado por un dintel, en cuya parte superior se observa un friso compuesto por lápidas de piedra, grabadas con nombres de calendario; mientras que las figuras de un hombre y de una mujer ataviados con tocados y artefactos en ambas manos, quizás los guardianes del lugar, aparecen labradas en las jambas.

En las paredes de la cámara funeraria se hallan 'in situ' secciones de una extraordinaria pintura mural, en colores ocre, blanco, verde, rojo y azul: una procesión de personajes que cargan bolsas de copal y caminan en dirección a la entrada.

Ahora, un equipo interdisciplinario del Centro del INAH en Oaxaca ha comenzado a realizar labores de conservación, protección e investigación del inmueble, incluyendo la estabilización de la pintura mural, cuyo estado es delicado debido a la presencia de raíces, insectos y a cambios abruptos en las condiciones ambientales.

Al mismo tiempo, han empezado a efectuar análisis cerámicos, iconográficos y epigráficos, así como estudios de antropología física, con el fin de profundizar en el conocimiento de los rituales, símbolos y prácticas funerarias asociadas a la tumba.

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