Actualizado 26/02/2006 13:17 CET

México.- La mina en la que quedaron atrapados 65 trabajadores será cerrada indefinidamente al no haber supervivientes

SAN JUAN DE SABINAS, (MÉXICO), 26 Feb. (EUROPA PRESS) -

La mina en la que quedaron atrapados 65 trabajadores será cerrada indefinidamente después de que se determinara que no quedaban supervivientes porque los niveles de gases tóxicos eran demasiado altos, anunciaron de manera conjunta el secretario de Trabajo de México, Francisco Javier Salazar, el gobernador Humberto Moreira y el presidente de la empresa minera, Francisco Javier García de Quevedo.

La explosión en la mina, ocurrida el domingo 19, fue mixta y simultánea, debido a altas concentraciones de gas metano. Afectó la totalidad de las instalaciones subterráneas, donde se registraron temperaturas superiores a los 600 grados centígrados.

Las autoridades subrayaron que se recuperarán todos los cadáveres y que el resto de los obreros de la mina serán reubicados en otras platas y que mientras tanto los trabajadores seguirán percibiendo su sueldo, informó hoy el diario local 'El Universal'.

Tras el anuncio de la muerte de los 65 mineros atrapados, los familiares de los obreros reclamaron a gritos la "falta de honestidad de la empresa". "¿Para qué se tardaron tanto tiempo en decirnos lo que ya esperábamos, por qué no fueron más honestos, para qué nos crearon falsas esperanzas de que los iban a rescatar?", gritaban.

Por su parte, el obispo de la diócesis de Saltillo, Raúl Vera, tras oficiar una misa para los familiares de los obreros, criticó la situación que durante años ha existido en la región respecto de las condiciones de la seguridad en las minas. "Se acababa de revisar la mina y ocurre esto, ¿qué hicieron los inspectores?, ya nos imaginamos, llegaron a sentarse y nada más", arremetió.

Con respecto a la posible responsabilidad de la empresa en este suceso, el obispo denunció que su dueño "no haya dado la cara ante los familiares de las víctimas".

La compañía minera Grupo México, propietaria de la mina en la que continúan atrapados 65 trabajadores desde el pasado domingo, admitió hoy mismo que los niveles de gases tóxicos eran demasiado altos como para que pueda sobrevivir alguno de los obreros.